“Millones de iraníes Conmemoran el Aniversario del Fallecimiento de Imam Jomeini”

  • News Code : 319636
  • Source : Irna | ABNA
TEHERÁN, Irán. (ABNA) — Millones de personas conmemoran en Teherán y otras ciudades del país, el 23º aniversario del fallecimiento del fundador de la República Islámica de Irán, el Imam Jomeini.

Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) — Se espera más de dos millones de peregrinos participan desde Irán y otros países islámicos en la conmemoración que se celebra este domingo en el mausoleo del Iman Jomeini en el sur de Teherán, donde el líder supremo, ayatolá Alí Jameneí, y el presidente, Mahmud Ahmadineyad tendrán sus discursos.

 El gran ayatolá Haŷŷ Seyyed Ruhollah Jomeini, hijo del ayatolá Haŷŷ Seyyed Mostafa, ya estaba en el escenario de la lucha desde 1963, y, tras años de haber ostentado el rango de autoridad y modelo a imitar y medio siglo de estudio de las ciencias islámicas, y pasar 15 años viviendo en el exilio, tomó las riendas del liderazgo de una de las más impresionantes revoluciones del mundo, y el pueblo iraní pudo, de una forma sin precedentes, derribar todas las barreras que ante él se impusieron. Desde que el 31 de enero de 1979 el imán Jomeini regresara de París aclamado por el pueblo musulmán, hasta el 10 de febrero, fueron denominados aquellos diez días como “Dahe-ye-fajr” (Los diez días del amanecer) y fue entonces cuando se declaró la victoria. Vio a millones de iraníes en la Escuela Refah los cuales le manifestaron su obediencia. Antes de entrar, se formó el Consejo de la Revolución, y después de su entrada, el Gobierno Provisional. El toque de queda, que era el último vestigio del reino del Sha y los generales influidos por Norteamérica que intentaban dar un golpe de estado, fue neutralizado mediante la voluntad y el sacrificio del pueblo, y, finalmente, el reino del Sha Mohammad Reza Pahlavi cayó a una velocidad estrepitosa. Los sucesos de la Revolución eran narrados minuto a minuto al mundo entero por medio de periodistas, algunos de los cuales habían llegado a Irán en el mismo avión del imán. En cada mezquita surgía un comité popular que se responsabilizaba del orden y de la seguridad y que acabaron siendo conocidos como “Comités del Imán”.

 Fueron excarcelados los presos políticos y comunes. De alguna manera, se proclamó una amnistía general para los delitos cometidos en el pasado. Los agentes del Consejo de Seguridad y la guardia de corps del rey, por temor a perder la vida o a una venganza por parte del pueblo, estaban al acecho para convertirse en un peligro para los jóvenes guardianes de la Revolución o para poder salir del país de alguna manera. Se formó el Partido de la Revolución Islámica. Fue clausurada la legación israelí y en su lugar fue puesta la Embajada de Palestina. Irán se salió del pacto militar de Cento.

 El Líder de la Revolución, que se había afincado en Qom desde el 10 de febrero de 1979, hacía un llamamiento al pueblo para que éste apoyase al Gobierno Provisional. El Now Ruz (año nuevo) de 1358 (21 de marzo de 1979) llevaba consigo para el pueblo el significado particular de “victoria y libertad”. En todo el país se veía una amistad e intimación especial entre todas las capas sociales. El primer referéndum, celebrado el 31 de marzo de 1979, se saldó con la Vitoria de la República Islámica por una mayoría del 98,2 %. La Revolución se plasmaba y evolucionaba con rapidez en el poder del pueblo y en el liderazgo del imán Jomeini, mientras que los demás grupos y partidos no tenían ningún papel determinante. Tras la victoria, muchas personas pertenecientes al mundo de la política, grupos y partidos que durante el régimen del sha vivían en el extranjero o estaban encarcelados, vinieron a la luz de la nueva libertad y comenzaron sus actividades editando periódicos y formando organizaciones, y todos y cada uno de ellos se presentaba de tal manera que parecía que la victoria era a ellos debida. Finalmente, ocurrieron los acontecimientos de Kurdistán, Torkaman Sahra, Azerbaiyán e incluso en Teherán. El mensaje del Líder y la presencia del pueblo daban punto y final a todo lo acontecido. Fue inaugurada la Asamblea de Expertos con unos 80 miembros, elegidos según las Disposiciones del Consejo de la Revolución del 18 de agosto de 1979, y, a lo largo de tres meses, fue redactada y aprobada la Constitución que, tras haber sido ratificada por el Líder, fue elegida por el pueblo en un referéndum celebrado el 2 de diciembre de 1979. En la Constitución aprobada, el “valí faqih” (que podría traducirse como “sumo alfaquí”) tiene el rango de autoridad y modelo a imitar con la aceptación de parte del pueblo o de la Asamblea de Expertos, y se sitúa en la cúspide de la pirámide del poder y es considerado general de los Ejércitos. Los tres poderes, el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, ejercen todos su cargo bajo su control. El presidente de la república y los 270 diputados son elegidos directamente mediante plebiscito cada cuatro años. El periodo de la Asamblea de Expertos es de ocho años y es ésta la que designa al Líder de la Revolución. Los alfaquíes que componen el Consejo de Guardianes, el presidente del Tribunal Supremo y de la Fiscalía del Estado son elegidos por el Líder. Según lo dispuesto en el artículo IV, todas las leyes, sin excepción, deben de estar encuadradas en un marco islámico, y es el Consejo de Guardianes el que establece el carácter islámico de éstas. Los expertos en derecho del Consejo de Guardianes son elegidos por el Parlamento y por sugerencia del Consejo Supremo del Poder Judicial. Los derechos y libertades del pueblo están garantizados dentro del marco de los valores islámicos.

 En la primavera de 1979, los elementos destacados de la revolución comienzan a ser víctimas de atentados terroristas. El 1 de mayo, el gran pensador y filósofo islámico, el ayatolá Mottahari cae mártir, y poco después también son martirizados el ayatolá Dr. Mohammad Moffateh, de la Universidad de Teherán, M. Araqi y el ayatolá Madani, imán del Viernes de Tabriz. Rafsanyani sale ileso de aquellos atentados. Qarani, general del Estado Mayor, es asesinado en otro atentado. El ayatolá Taleqani fue nombrado el 26 de julio por el imán Jomeini encargado de dirigir la plegaria de los viernes en la Universidad de Teherán, pero muere el 9 de septiembre. En este año se fundan el Comité de Ayuda, la Jihad para la Reconstrucción, los Guardianes de la Revolución (Pasdaranes), la Fundación de la Vivienda de la Revolución, la Campaña de Alfabetización, la Movilización de los Desheredados (Basijíes) y la Fundación de los Mártires de la Revolución. Por otro lado, empezaron a funcionar los Juzgados y Tribunales Revolucionarios, y los más destacados elementos del régimen anterior, que no tuvieron oportunidad de escapar, fueron juzgados y ejecutados. Los bienes de la familia real y de las personas que la rodeaban fueron confiscados y fueron puestos a disposición de la Fundación de los Desheredados. Fue nacionalizada la Banca y las compañías de seguros. Estados Unidos, que había apoyado al sha en el devenir de los acontecimientos, era objeto de fuerte desconfianza por parte del imán debido a los antecedentes que ya tenía en golpes de estado dados en otros países. La entrada del depuesto sha en Norteamérica alegando dirigirse allí para un tratamiento médico, fue respondida con la ocupación de la Embajada de Estados Unidos en Teherán y la toma de sus funcionarios como rehenes por parte de los estudiantes universitarios de la Línea del Imán (3 de noviembre de 1979).

 El Líder apoyó oficialmente aquella iniciativa. El Gobierno Provisional no esperaba tal apoyo y dimitió tras su encuentro oficial con Berzinsky, y ver que era incapaz de controlar los acontecimientos. El nuevo gobierno fue compuesto por el Consejo de la Revolución y se nombró primer ministro a Mahdavi Kani. Las primeras elecciones a primer ministro se celebraron el 24 de enero de 1980. Las elecciones al Parlamento Islámico (maŷles) se realizaron el 14 de marzo de 1980. Los alfaquíes del Consejo de Guardianes fueron elegidos por el Líder y expertos en derecho, a través del Parlamento.

 Estados Unidos aumentó su actitud hostil contra Irán, y en marzo de 1980 se anunció el fin de relaciones entre ambos países y todos los bienes y propiedades de Irán fueron confiscados por orden del presidente de Estados Unidos. Bani Sadr, que era el presidente que había salido de las elecciones, tenía divergencias con el Parlamento a la hora de elegir primer ministro, y se puso de acuerdo con algunos grupos opositores al Imán.

 La violación de USA y la derrota milagrosa de ésta en el suceso de Tabas dejó al mundo perplejo y le confirió a la República Islámica una dimensión divina (24 de abril de 1980). Se inició el embargo económico a Irán por parte de Estados Unidos (21 de mayo). El golpe de estado de Nozheh fue abortado (11 de julio). La muerte del sha en Egipto (agosto) acabó con las esperanzas de los pocos monárquicos que quedaban. Las universidades y los centros de enseñanza superior, que eran centros de asociación de los grupos y opositores de la Revolución, fueron cerradas en mayo de 1980 tras proclamar la “Revolución Cultural” y fue la comisión de dicha Revolución la que se encargó de programar la enseñanza superior. La ola de la Revolución Islámica llegó a algunos países musulmanes, y era en Irak donde aquella se manifestaba más peligrosamente debido a la existencia de un alto porcentaje de población shií. Estados Unidos se confabuló con Irak para atacar a Irán (4 de febrero de 1981) con el pretexto de abrogar el Tratado de Argelia de 1975, aunque en realidad era con el objetivo de derrocar la República Islámica y apoderarse de la provincia de Juzestán y tal cosa ocurrió precisamente justo cuando Irán no estaba preparado para una guerra. La guerra arrojó una sombra sobre el resto de las cuestiones. El Imán comenzó a alentar y a animar a la nación y a hacer un llamamiento para que acudieran al frente. Carter perdió las elecciones generales ante su opositor Reagan y fue entonces cuando se le encargó al Parlamento Islámico que se hiciera cargo de la liberación de los rehenes norteamericanos, por los que tantas condenas había recibido Irán por parte de los organismos internacionales. Finalmente, fueron éstos liberados con la mediación de Argelia, basándose en una declaración de Reagan y tras la formación de un tribunal de arbitraje en la Haya para dirimir las cuestiones económicas entre ambos países. Sin embargo, Estados Unidos no cumplió con sus compromisos.

Bani Sadr se encontraba enfrentado de facto contra las instituciones de la Revolución desde el 4 de marzo de 1981, y en lo que respecta a la guerra, evitaba el reunir fuerzas populares para el frente. El 19 de junio de 1981 fue destituido de su cargo como presidente por parte del Parlamento y del Imán, debido a su incompetencia política, y, tras permanecer un tiempo escondido, acabó huyendo a París. El 25 de junio 1981, el Ayatolá Seyyed ‘Ali Jamenei, a la sazón diputado del Parlamento, fue objeto de un atentado terrorista. El 7 de julio, la sede del Partido de la República Islámica fue objeto de un atentado con bomba puesta por los agentes del grupúsculo de los Moŷahedin-e-Jalq (los Moŷahedin del Pueblo) apoyados por Bani Sadr. El ayatolá Beheshti, presidente del Tribunal Supremo, y varias personalidades de la Revolución fueron martirizaron en la masacre, además de setenta y tantas personas entre las que habían diputados, ministros etc. En las segundas elecciones generales a la presidencia, celebradas el 22 de julio de 1981, fue elegido presidente el exprimer ministro Mohammad ‘Ali Rajai, quien presentó como candidato a primer ministro al Dr. Bahonar, un joven revolucionario, que fue aceptado por el Parlamento con un voto de confianza. Sin embargo, ambos fueron martirizados un mes después al explotar una bomba en su despacho. El terrorismo contra el pueblo y las personalidades de la Revolución continuaron hasta el año 1982. Las terceras elecciones a la presidencia se celebraron el 1 de octubre de 1981, siendo elegido Seyyed ‘Ali Jamenei.

 Con la destitución de Bani Sadr se cambió el sistema defensivo, que ahora se apoyaba en las fuerzas revolucionarias de los Sepah Pasdaran o Pasdaranes (Ejército de los Guardianes) y los Basiyíes. Tras romper el cerco de Abadán el 26 de septiembre de 1981, todos los esfuerzos realizados por el enemigo para apoderarse de dicha ciudad petrolera cayeron en saco roto. Tras varias acciones militares fueron liberadas la ciudad de Bostán y una amplia zona de la región sur del país entre las que se incluían la ciudad de Jorramshahr, que fue devuelta a Irán. Con la pérdida de Jorramshahr, Irak perdió un importante punto de apoyo y bastión, y Estados Unidos se encontraba en los mismos peligros que cuando cayó el régimen del sha y se proclamó una república islámica. Los altos mandatarios norteamericanos declararon oficialmente: “Las victorias de Irán no serán beneficiosas para Estados Unidos.” Así pues, USA comenzó a ayudar a Irak así como otros aliados de Estados Unidos en caso de guerra, y también la Unión Soviética, que se consideraba a sí misma la encargada de armar a Irak. Con el envío de un considerable número de carros de combate avanzados (T-72) y cazas MIG 25 y 27, amén de diferentes tipos de misiles.

 El ataque a las zonas civiles y a las ciudades, que en los noticiarios se denominaban “guerra de ciudades”, y las condiciones del frente, obligaron a Irán a emprender acciones el 8 de febrero de 1986 en el puerto del golfo Pérsico de Fav. Los ataques del enemigo tuvieron una duración de 75 días ininterrumpidos, y los aviones Hawks americanos proporcionaban información a los iraquíes. Finalmente, los iraquíes perdieron la esperanza de recuperar la zona en la que estaban combatiendo y detuvieron su ofensiva. La conquista de Fav, además de las consecuencias políticas y militares que conllevaba, corroboraba el tratado de Argelia firmado en 1975, pero también trajo consigo el enfrentamiento directo de Irán con Estados Unidos, y tanto en la región como en Occidente, existía el temor de que finalmente saliera victoriosa Irán.

 El séptimo año de la guerra, los acontecimientos se sucedieron rápidamente y se consideraba como una cuenta atrás para dar término a las hostilidades. El lema “determinación del porvenir de la guerra” se convirtió en el eje del llamamiento de voluntarios y el uso al máximo de todas las posibilidades del país para terminar la guerra. En semejante situación, la revelación de caso Mc Farlin el 3 de noviembre de 1986, influyó en todos los cambios políticos y militares y le empeoró las cosas a Irán. Los protectores de la región hicieron tambalear a Estados Unidos, donde se produjo una crisis política. Con el objeto de salir de semejante situación y volverse a atraer la confianza de sus aliados en la región de Irak, Estados Unidos aumentó la presión a Irán. La ofensiva aérea iraquí a los centros industriales y económicos de Irán, a los yacimientos y terminales de petróleo y a los cargueros comerciales, hizo tambalear la economía iraní. Además estaba el hecho de que el barril de crudo había bajado hasta 10 dólares, y esta precaria situación traía consigo cortes de electricidad, racionamiento de la gasolina, mercado negro de productos básicos, escalada de precios e inflación.

 La adopción de una defensiva movilizada por parte de Irak podía hacer inclinar la balanza a favor de ésta. El 8 de enero de 1987, Irán realizó operaciones militares en el este de Basora, y después de que “los batalladores del Islam” cruzasen el canal, pusieron al enemigo frente a una difícil situación, y, finalmente, tras una dura batalla, las fuerzas iraníes se establecieron al este de Nahr Jasem. Los esfuerzos del enemigo en recuperar la zona fueron en vano. Para contrarrestar la derrota, Irak reanudó sus ataques aéreos a las ciudades tomándola con los ciudadanos indefensos. Irán respondió recíprocamente y atacó Bagdad con mi

Download FILES


6th conference
8th Conference of Imamia Medics Intrnational
32 course of competition of Holy Quran