Agencia Noticiosa Ahlul-Bait (P)

Fuentes : Exclusivo ABNA
lunes

15 junio 2009

19:30:00
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Los gobernantes sionistas de Arabia Saudita (II Parte)

Breve sinopsis sobre las figuras que lideran Arabia Saudita

Como se menciona en el artículo anterior, la familia judía (la familia saudita) tiene como objetivo: Saquear los bienes del país, robar, falsificar, y cometer todo tipo de atrocidades, en conjunto con la inequidad y la blasfemia son todas estas ejecutadas con la complacencia de la inventada secta wahabita la cual legaliza el corte de las cabezas de los súbditos que se les oponen.

 El rey Abdel Aziz: También conocido como Ibn Saud. El rey Abdul Aziz es el padre del rey Fahd y de otros 44 hijos. Abdul Aziz unió a Arabia Saudita con la espada. Un salvaje beduino que tenía como gratificación, guerra tras guerra, probar la sangre de aquellos que mataba. Durante el comienzo del siglo veinte, le ofreció sus servicios al imperio Otomano y fue rechazado por los turcos, descrito como una persona de desconfianza e incivilizado. Los britanicos, durante el mismo período, estaban buscando aumentar su esfera de influencia en Arabia, y vieron en Ibn Saud, el salvaje guerrero que estaban buscando para que controlara a Arabia por ellos. Lo financiaron y protegieron para que les entregase Arabia. Entre muchas de las familias gobernantes durante ese período: Los Hashemitas (el rey Hussein de Jordania), los Rashids (respetada familia comerciante de Arabia Saudita) y los Idrises, todos estaban indispuestos a lidear con el imperio británico después de la primera Guerra Mundial, sobre términos británicos. Los británicos encontraron en Abdul Aziz un bandido voluntarioso en el cual podrían confiar la conquista y mantención de sus intereses. Debido a que Abdul Aziz era wahabita, él incentivó el fundamentalismo para crear miedo entre las variadas tribus que estaban tratando de unirse. Poco sabían él y el rey Fahd luego de él que el fundamentalismo ha crecido y se ha convertido en más que una simple ideología política, ahora es un modo de vida. El rey Fahd bin Abdel Aziz Los corruptos miembros de la familia saudita son muchos. No es fácil ensamblar factores sobre todos ellos con total perfección, sin embargo, el más corrupto de todos ellos y maestro de todos los maestros no es otro más que el rey Fahd bin abdul Aziz. Poder absoluto sobre el poder ejecutivo, legislativo y ramas judiciales del gobierno saudita. Él es el juez, el jurado, el fiscal, el abogado defensor, el ejecutor. Teniendo todo el poder, él ha, con otros miembros de su familia, vaciado los cofres del gobierno. Hoy Arabia Saudita está en la banca rota y tiene un futuro económico muy oscuro, debido a sus políticas y falta de visión. Príncipe Sultán bin Abdel Aziz Es el tercero en comando del país, pero no menos corrupto que el rey Fahd, Sultán bin Abdul Aziz tiene cuatro títulos, todos con la intensión de retener el poder y robarle al país. Él es el Coronado príncipe, ministro de defensa, Jefe de las aerolíneas sauditas, y el inspector general del país de Arabia Saudita. Imagínense al zorro observando a las gallinas, con el título de ministerio de defensa e inspector general. Esto es como tener al jefe de una compañía química también como jefe de la agencia de protección ambiental. Que chiste. Sultán es conocido por su desviación sexual la pedofilia. Mantiene varios burdeles para sus propios placeres en Arabia Saudita y en el exterior. Príncipe Muhammad bin Fahd Es el hijo mayor del rey Fahd, Muhammad bin Fahd fue tempranamente expuesto a la corrupción. Con las bendiciones de su padre, Muhammad ha robado fondos del gobierno a través de largos proyectos de telecomunicaciones, contratos de telefonía, contratos de celulares, contratos de equipos, etc. Sus bienes son valoradas en la cercana suma a 5 billones de dólares, en su mayoría amasados durante los buenos días de finales de los setentas y los comienzos de los ochentas. Su padre le asignó un puesto en el gobierno después de que despilfarrara a través de los negocios. Hoy, es el gobernador de la provincia oriental en Arabia Saudita, en donde se encuentran el 25% de las reservas de petróleo del mundo. Su padre quiere que se convierta en un príncipe coronado. El príncipe Faisal bin Fahd Si una clase tuviese que escribir una tesis sobre la familia al-Saud, Faisal bin Fahd sería el ganador del premio al imbécil de la familia. Estúpidamente porfiado y sin duda tonto, Faisal se ha pasado la vida a la siga de dos cosas: Las drogas y las mujeres. Obtiene sus drogas de Líbano a través de sus asociados en negocios y sus mujeres de Europa siguiendo la misma línea de contactos. Este es un hombre quien nunca ha hecho nada bien, correcto o útil en su vida. Su padre, el rey Fahd, lo nombró como la cabeza de todos los programas de deportes juveniles. Uno debe estar enfermo como para designar a un conocido drogadicto para ser cabeza de los programas para la juventud. Esto es como contratar a un niño molestoso como profesor de un jardín infantil. El príncipe Abdul Aziz bin Fahd El hijo menor del rey Fahd, Abdul Aziz es un niño de 24 años, y es el joven más protegido del mundo. Nacido de una madre astuta, al rey Fahd se le hizo creer que si llevaba a su hijo a todos lados nunca sería asesinado (como el rey Faisal). Así que Abdul Aziz nació con la cuchara de oro en su boca. Este es un niño, quien es tan mal criado y tan sobre protegido que nunca ha conocido el dolor físico, moral o emocional. La gente que es cercana a él dicen que no destaca y es vano. Cuando su padre tuvo un ataque al corazón en noviembre de 1995, le transfirió $10 billones de dólares de su fortuna personal. El dinero fue transferido a las cuentas de Abdul Aziz en los bancos de Suiza en Ginebra y Zurich con la ayuda de Jaled al-Ibrahim, su tío. El príncipe Bandar bin Sultan El más ignorante y peligroso en el sentido político. Bandar es el hijo no oficial de Sultan. Para aquellos que no lo conocen, bandar es un asesino (él financió y aprobó un plan para instalar una bomba en Beirut que mató a 80 mujeres y niños inocentes), un mentiroso (Washington y sus embajadores lo conocen bien), un ladrón (pregúntenle a el señor Saíd Karma y Wafic Saíd en Londres), y un traicionero, todo en uno. También sucede que es el embajador de Arabia Saudita en los Estados Unidos desde 1984, un trabajo extra, considerando que gasta su tiempo en planes maquiavélicos y en robar. Sus amigos son pocos y sus enemigos son muchos. Su sueño es volver al poder en Arabia Saudita saltando arriba de los príncipes Naef y Salman. Su tío, el rey Fahd le está ayudando a conseguir ese objetivo. Una vez que muera el rey Fahd, Bandar perderá todos sus poderes. Bandar desprecia a cualquiera que tenga más dinero que él o sea más respetado que él, principalmente al príncipe Saud bin Faisal, Ministro de asuntos exteriores, quien es altamente respetado, al príncipe Muhammad bin Fahd, quien es más rico que él, y últimamente al príncipe Walid Bin Talal, un sabio hombre de negocios, quien ha, en diferencia a los otros miembros de la familia al-Saud, producido dinero en vez de robarlo. El príncipe Jalid bin Sultan Si uno tuviese que describir a este gran oso feo, la mejor descripción tendría que ser la acotación dada anónimamente por el personal del General Schwarzkopf durante la guerra del golfo: “Cuando se trata de sabiduría militar, se saca una C menos. Cuando se trata de valentía se saca una D. Cuando se trata de inteligencia, se saca una D menos. Aparte de eso, está bien.” Este es el hombre quien le dio agua y comida a las tropas del desierto a través de un acuerdo contractual con el gobierno de Arabia Saudita. Solo este contrato le dio $2 billones en comisiones. Después de la guerra, él declaró estar detrás de la victoria de las tropas del desierto. No es necesario decir que ha sido exiliado hacia Londres en donde ha escrito un libro en donde se promueve a él mismo, que relata su inteligencia y entendimiento de las operaciones militares. Incluso el príncipe Sultan desea nunca haber tenido ese hijo. Hoy, se pasa el tiempo tratando de impresionar a los europeos y a los americanos a través de actividades sociales. Él es totalmente ignorado a excepción de aquellos que se benefician directamente e indirectamente de las migas de su dinero. El príncipe Naef bin Abdel Aziz Es el ministro del interior y cabeza de la seguridad interna, es conocido por su cobardía. Durante el levantamiento en Meca por parte de Yumaiha al-Ptaibi, Naef apuró al ministerio a esconderse bajo tierra. Le tomó bastante tiempo recuperarse. Naef, posee un largo presupuesto del cual el 40% anualmente va para pagar las coimas y arreglar contratos para él mismo y sus hijos. Su debilidad le ayudó a los elementos extremistas de Arabia Saudita a plantar una bomba en Riyadh que asesinó a cinco americanos. Él pasa la mayoría de su tiempo observando una gran burocracia la cual bloquea su visión cuando se trata de la seguridad del país. Su incompetencia nunca es cuestionada y él es otro Sudeiri. Su hermano menor Salman ha dejado claro que se saltará a su hermano para llegar al trono cuando llegue el momento adecuado. El príncipe Saud bin Naef Es el hijo del ministro del interior. Aquí tenemos al típico hijo de un Sudeiri quien le roba al gobierno y luego lo pierde todo en arriesgados negocios y pura estupidez. De hecho, está tan estrecho económicamente que no es capaz de mantener pagos y obligaciones las cuales significan poco para él, ya que no admite ninguna obligación o conocimiento de ninguna deuda. Un típico verdadero negocio para Saud bin Naef es cuando invirtió millones en la construcción de estaciones de inspección automovilística alrededor de toda Arabia Saudita. Después de haberlas construido, fue hacia su padre buscando un decreto real para que todos los autos en Arabia Saudita fuesen inspeccionados anualmente por una estación de inspección certificada. Y la empresa que obtuvo certificación inmediata no fue otra que la que armó antes del decreto. Saud bin Naef es un pequeño gobierno dentro de un gobierno cobrándole a la gente cientos de Riales al año para tener sus autos inspeccionados para luego perderlo todo en otro lugar. ¿Cómo quedó en banca rota el gobierno de Arabia Saudita? El príncipe Salman bin Abdel Aziz Como gobernador de Riyadh, la capital de Arabia Saudita, Salman bin Abdel Aziz usa muchos gorros. Él es el hombre fuerte de Arabia Saudita y se dirige rápidamente al trono. En el último año, Salman se ha reunido con grandes organizaciones judías en Estados Unidos para borrar los rumores de que él es anti-semita y que apoya a Israel en su empuje por la paz. Su mensaje fue recibido con desconfianza de acuerdo a la gente que hizo que la reunión tomara lugar. Salman es tan corrupto como cualquiera de sus hermanos y ha amasado sus fortunas apropiándose de vastas tierras del gobierno y luego vendiéndoselas devuelta al gobierno por la cantidad que necesitaba en el momento para cubrir el caro estilo de vida que mantiene. Salman ha sido una pieza clave para aconsejar a Fahd en asuntos de cómo proceder de acuerdo al futuro de sus siete hermanos y poniendo a la luz al príncipe Abdullah que quiere llevarse el trono luego de la inmediata muerte del rey Fahd. Pero últimamente, el rey Fahd ha estado ignorándolo por completo al aconsejar a sus hijos Muhammad y Bandar bin Sultan con obtener el trono. El príncipe Muhammad bin Fahd bin Abdel Aziz El príncipe Muhammad tiene 50 años y es el Segundo hijo del rey Fahd. Él es el gobernador de la provincia occidental rica en petróleo, es el más visible de los hermanos y secretamente pretende el trono saudita. Simultáneamente, se ha visto envuelto en negocios oscuros de venganzas en casa y en el exterior también ha sido parte de escándalos de negligencia política, más que el príncipe más joven de su generación. Las calificaciones de Muhammad son vagas, un diploma de enseñanza media de California. Su ascendencia por sobre su hermano mayor Faisal se debe más a la falta de carácter de Faisal que a los talentos de Muhammad. Faisal ha sido descalificado de la atención de su padre por meterse con el alcohol y las drogas y porque el escritor Peler Theroux (sandstorm) lo ha acusado de asesinar a su amante varon. Muhammad se posicionó en el número uno por predeterminación. Los pagos en casa se realizan a través de las compañías de helicópteros Árabes Unidas Mohammad Al Bilad pero los intereses de negocios de Muhammad nunca se limitó a ellos. De hecho, como veremos, las empresas se crearon para hacer frente a enormes contratos individuales y se disuelven después de que la operación ilegal concluye. El escándalo más grande conducido bajo la cubierta de una compañía de conveniencia fue expuesto por los periódicos “The Guardian” y el “Wall Street” en noviembre de 1980. Una empresa japonesa de nombre Petrmonde le estaba comprando 140.000 barriles de petróleo diarios a ARAMCO a $32.63 el barril y el monto de diferencia hacía la suma de $368.000 por día ($135 millones anuales), la compañía no era japonesa sino que sus bases estaban en Londres en las oficinas de Al Bilad y las diferencias en el precio estaban siendo embolsilladas por Muhammad. Quizás la mejor forma de juzgar su gobierno es revisando su actuar en 1995. Se pasó cinco meses fuera de su puesto, en Arizona en Estados Unidos con su madre. Durante ese período, no se hizo nada, nadie se atrevió a tomar ninguna decisión porque todo está en las manos de Muhammad. A su regreso, se enfrentó con el problema de cómo implementar las promesas echas a los shías de su provincia en respuesta a la implementación de paz con la casa de Saud. La situación continúa deteriorándose en la provincia oriental, Muhammad no muestra ningún interés en los asuntos del estado, sus actividades comerciales continúan a pesar de la reducción de las ganancias del petróleo del país y su comportamiento personal es abominable como siempre. Aún, esta es la estrella entre los hijos de Fahd, al cual su padre está pensando en convertirlo en rey, supuestamente es el símbolo de una nueva generación para reemplazar a la antigua desacreditada generación. Nayef bin Abdel Aziz Tiene 63 años de edad, es ministro del interior. Debido a que se tomó el ministerio del interior en 1975, el príncipe Nayef ha sido objeto de atención nacional e internacional debido a ocurrencias de represión y escándalos. Más recientemente ha estado en el centro de la atención por la alegada represión y mano dura en contra de los autores de dos bombardeos anti americanos los cuales tomaron lugar en noviembre de 1994 en Riyadh en y en junio de 1996 en al-Jubar. Desafortunadamente, su dura y represiva postura ha estado ligada a la corrupción y turbios contratos, como la mayoría de los miembros de la casa de Saud. Aún, inicialmente el hombre no era, para usar una subestimación, tan irresponsable como lo es hoy. ¿Quién es Nayef bin Abdel Aziz? Nació en 1933, Nayef es el tercer hijo de Hussa bint Ahmad al-Sudeiri, uno de los siete hermanos Sudeiri. Él obtuvo el primer título en el reino, pero no es para nada brillante intelectualmente, ni tampoco es considerado como una persona bien educada. Sin embargo, fue le fue conferido un doctorado honorario por Korea del Sur en 1979. Si Dios quiere en la tercera parte de este extenso artículo sobre las artimañas de la familia saudita, relataremos en extenso algunas características personales de Nayef y su desenvolvimiento dentro del ministerio del interior, y la importancia de este último en Arabia Saudita. /140