El ayatolá Hosein Nuri Hamadani, una destacada autoridad religiosa chií en Irán, declaró que cualquier agresión contra el Líder Supremo de Irán, el ayatolá Ali Jameneí, constituye el delito de “Moharebeh” (literalmente, hacer la guerra a Dios), que conlleva severas penas según las leyes del islam.
El clérigo enfatizó que apoyar al Líder Supremo no es solo un asunto político, sino una obligación religiosa y urgió a todos los eruditos religiosos a manifestarse ante tales retóricas de los estadounidenses. En esta línea, reiteró que la posición del ayatolá Jameneí como jurisprudente y líder de la nación islámica, convierte cualquier ofensa en su contra en un acto de guerra, una posición que, según dijo, ya cuenta con fundamentos teológicos establecidos.
Finalmente, Hamedani hizo un llamado a la unidad y la cohesión nacional, aclarando que esta no significa ignorar las responsabilidades. Subrayó que la verdadera unidad requiere que todos trabajen para resolver los problemas del pueblo, e instó a los poderes Judicial, Legislativo y Ejecutivo a redoblar sus esfuerzos día y noche en sus respectivas funciones, tal como lo ha exigido el propio Líder Supremo.
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