Pero, ¡todos los diarios, redes televisivas y redes de internet pakistaníes reaccionaron betando este gran incidente!
Los medios extranjeros, al mismo tiempo que dos personas, un shía y un sunnita discutían incluso en la fila del panadero para referirse a las discusiones de sectas, lo taparon, con el beto de esta noticia, el boicot de los medios además, en sumatoria, bloquearon la economía y la seguridad de los shías de Pakistán.
Más importante es que el gobierno de Pakistán también con cooperación por parte de las fuerzas extranjeras, todas las bases de internet shiítas de este país se suspendieron por un período de 48 horas, en esta condición es que el jefe de los medios pakistaníes reclamó más que los periodistas de otros países islámicos que les otorgaran la liberación y libertad.
Del beto de todos los aspectos de los medios, este evento se demostró tal que llegó a la visión de que los terroristas, el gobierno y los medios, todos tuvieron que ver con el asesinato de una generación de shías en la provincia de Sarhat y en la zona de Parachinar y/o de eso estan satisfechos y con su propio silencio se apoyaron de eso. Pero los shías, en esta condición están vivos porque su líder está vivo y la sombra de la autoridad religiosa y liderazgo esta sobre ellos.
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