Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): Más de 2.000 personas en toda Inglaterra aprenderán habilidades para salvar vidas en el marco de un programa de formación que se llevará a cabo en 100 mezquitas del país. Este proyecto, ejecutado por la Asociación Médica Islámica Británica (BIMA), ha sido diseñado con el objetivo de reducir la desigualdad en el acceso a la formación en emergencias y de aumentar las probabilidades de supervivencia de las personas tras sufrir un paro cardíaco.
En estos cursos, los participantes reciben formación en habilidades como la reanimación cardiopulmonar (RCP), la colocación de una persona inconsciente en la posición de recuperación, el uso del desfibrilador externo automático y la respuesta adecuada ante situaciones de asfixia. Alrededor de 500 voluntarios, entre ellos profesionales de la salud y estudiantes de medicina, se encargan de la ejecución de este programa y de la formación de los participantes.
El doctor Mohammed Khanji, cardiólogo del Barts Health NHS Trust y profesor de la Universidad Queen Mary de Londres, quien lleva más de una década colaborando con este programa, afirmó que el proyecto se puso en marcha con el objetivo de hacer frente a la desigualdad en el acceso a la formación en habilidades de emergencias médicas. Según explicó, las zonas desfavorecidas y aquellas con población de minorías étnicas suelen enfrentar, por lo general, una carencia de formación relacionada con el salvamento de vidas.
El programa «Lifesavers» de la Asociación Médica Islámica Británica se puso en marcha en 2013 con la colaboración de tres mezquitas y la formación de alrededor de 100 personas, pero en la actualidad se ha convertido en un programa de gran alcance en Inglaterra y en otros países del mundo. En el presente año, 25 países, entre ellos Australia, Kenia, Nigeria, Pakistán y Malasia, participan en este programa.
Los organizadores de estos cursos afirman que la elección de las mezquitas como sede de la formación facilita a la población un acceso más sencillo a estas habilidades. El doctor Khanji subrayó que este programa no está reservado exclusivamente a los musulmanes y que todas las personas, independientemente de su trasfondo religioso, pueden participar en él.
En referencia a la importancia del tiempo en el rescate de los pacientes cardíacos, señaló que la realización rápida de la reanimación cardíaca y el uso temprano del desfibrilador pueden multiplicar por dos o tres las probabilidades de supervivencia de la persona. Según indicó, cada minuto de retraso tras un paro cardíaco puede reducir en torno a un 10 % la probabilidad de salvar al paciente.
La Asociación Médica Islámica Británica también ha anunciado que, junto con la formación en primeros auxilios, lleva a cabo en los centros islámicos otros programas, como la concienciación sobre el cáncer, la donación de órganos y la salud durante el mes de Ramadán. Esta institución, en colaboración con algunas organizaciones, entre ellas Islamic Relief y la Fundación Británica del Corazón (British Heart Foundation), ha instalado hasta el momento 57 desfibriladores en las mezquitas del país, con el fin de que estén a disposición del público en situaciones de emergencia.
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