6 octubre 2026 - 00:01
fuente: Abna24
Reconocimiento de la medicina moderna: las recomendaciones sanitarias del Profeta del Islam (PB), por delante de la ciencia actual

En una época en la que la medicina, con el instrumental más avanzado, busca prevenir las enfermedades, algunas de las directrices sanitarias del Profeta del Islam (PB) se enseñan hoy, como principios fundamentales de la salud pública, en prestigiosas universidades de todo el mundo.

Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): La ciencia médica del siglo XXI, tras siglos de ensayo y error, ha llegado a la conclusión de que la «prevención» es el principio más importante de la salud humana; un principio que el Noble Profeta (PB) enseñó a la humanidad hace catorce siglos, en forma de directrices sanitarias sencillas y, al mismo tiempo, profundas.

El lavado frecuente de las manos, evitar el exceso en la comida, el cuidado de la limpieza de la boca y del cuerpo, e incluso la cuarentena de los enfermos, se reconocen hoy en los textos científicos como los cimientos de la salud pública[1].

El Profeta del Islam (PB), en un hadiz (dicho transmitido del Profeta) claro, afirma: «النَّظَافَةُ مِنَ الْإِیمَانِ» «La limpieza es parte de la fe.»[2]

Los estudios universitarios demuestran que el lavado regular de las manos, por sí solo, puede reducir hasta un 40 % la transmisión de enfermedades infecciosas[3]; el mismo comportamiento al que el wudu (la ablución ritual previa a la oración), como acto de adoración diario, habitúa al musulmán.

Asimismo, el ayuno, presentado en las narraciones como factor de salud, se reconoce hoy en la medicina moderna, bajo el nombre de Intermittent Fasting, como un método eficaz para reducir la inflamación, regular el metabolismo y fortalecer el sistema inmunitario[4].

Desde la perspectiva shií, esta asombrosa armonía entre la revelación (wahy, la comunicación divina a los profetas) y la ciencia no es fruto de la casualidad ni de la exageración, sino señal de la sabiduría divina presente en la Sira (conducta del Noble Profeta (PB)) y de su conexión con la fuente del conocimiento divino; el Profeta que dijo: «المِعْدَةُ بَیْتُ کُلِّ دَاءٍ وَ الْحِمْیَةُ رَأْسُ کُلِّ دَوَاءٍ» «El estómago es la casa de todas las enfermedades, y la abstinencia (la moderación en lo que se come) es lo principal de todo remedio.»[5]

Hoy, la ciencia médica repite esa misma verdad con el lenguaje del laboratorio y de las estadísticas.

Notas:

[1]. World Health Organization, Guidelines on Hand Hygiene in Health Care, WHO Press, 2009.

[2]. Al-Kulayni, Muhammad ibn Yaʿqub, Al-Kafi, vol. 6, p. 442, Dar al-Kutub al-Islamiyya.

[3]. Curtis, V., & Cairncross, S. (2003). Effect of washing hands with soap on diarrhoea risk, The Lancet, Vol. 366.

[4]. Mattson, M. P., et al. (2017). Impact of intermittent fasting on health and disease processes, Ageing Research Reviews.

[5]. Al-Mayilisi, Muhammad Baqir, Bihar al-Anwar, vol. 59, p. 269, Mu'assasat al-Wafa.

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