Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): Según los medios estadounidenses, El-Sayed, que antes trabajó en el ámbito de la salud pública, se impuso en una reñida contienda a Mike Rogers, antiguo congresista republicano, y conservó para los demócratas el escaño que deja vacante Gary Peters.
Su triunfo cobra aún más valor porque Míchigan votó por Trump por un estrecho margen en 2024, y porque sus creencias islámicas fueron blanco de ataques reiterados durante toda la campaña. Con el inicio de la nueva legislatura, en enero de 2027, ocupará su escaño en el Senado: un hito para la presencia musulmana en la máxima cámara legislativa del país.
«Derrotamos al lobby israelí»
Tras su victoria, El-Sayed denunció que AIPAC gastó 42 millones de dólares contra su campaña, pero aseguró que lograron derrotar a ese lobby. «No queremos que nuestro dinero se gaste en racismo, genocidio ni guerras», afirmó este candidato antisionista.
Y lanzó un mensaje directo a Trump: «Donald, sé que te costó pronunciar mi nombre. Así que, después de que JD Vance me tome juramento en enero, puedes llamarme simplemente “senador”».
El-Sayed se había pronunciado en varias ocasiones contra los crímenes del régimen sionista y el genocidio en la Franja de Gaza, lo que provocó la ira de Trump. Ilhan Omar, otra candidata musulmana y poco querida por el presidente, también resultó victoriosa en estas elecciones.
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