Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): Una de las causas del éxito de toda persona en su vida es el cariño y la atención hacia los demás. Han triunfado en la vida social y familiar quienes consideraban tan necesarios la atención y el cuidado de los demás como los de sí mismos. Aquellas personas que se muestran continuamente indiferentes hacia los demás y lo quieren todo para sí no son, a los ojos de la gente, individuos dignos de respeto. El niño debe aprender a no hacer distinción entre sus propios deseos y los de los demás, y a desear también para el resto lo que es bueno y lo que quiere para sí mismo.
El niño debe aprender de su padre y de su madre el primer paso en la ayuda a sus semejantes y a los demás. El niño que siente siempre que sus padres están dispuestos a ayudar a los demás tendrá, sin duda, también en el futuro un espíritu de cooperación. La manera de comportarse de cada uno debe estar exenta de fingimiento y demagogia. Los niños deben, en lo anímico, trabar afecto y familiaridad con la gente, querer a los demás y alegrarse de su alegría.
En los países donde la mayoría de los niños, desde los tres años, se ven obligados a comenzar la vida colectiva en internados y jardines de infancia, estos se familiarizan mejor con la vida social que los niños de otros países, y la experiencia ha demostrado que en ellos, ya adultos, es menor el rechazo hacia la gente.
Los jardines de infancia son muy adecuados para formar socialmente a los niños. Por ello, si puede, envíe sin falta a sus hijos a un jardín de infancia, pero procure que sea un lugar seguro y fiable. Otro factor importante en la vida afectiva del niño son los animales.
Nunca asuste a los niños con ninguna clase de animales; proporcionándoles revistas y libros ilustrados, familiarícelos con la vida y el mundo particular de los animales y fortalezca en ellos el sentimiento de cariño y empatía hacia estos seres vivos. En definitiva, tenga presente que los niños aprenden de usted el sentido de comunidad, la cooperación, la bondad y la capacidad de convivir con los demás. Si usted es indiferente y negligente hacia los demás, no debe esperar que sus hijos se relacionen con la gente con facilidad y sientan hacia ella afecto y compasión.
Tomado del sitio web Shia Quest
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