Kuala Lumpur, Miércoles 9 de abril 2014 (ABNA) – “Entre los marginados en Malasia, hay un sólo grupo tal vez más marginado que muchos otros. Estas son las personas que Malasia ha olvidado. Son los musulmanes shiítas”, dice Lovar Burok, un popular blog malayo. El artículo se titula “Musulmanes shiítas en Malasia: un genocidio cultural”.

9 abril 2014 - 18:09

Agencia de Noticias Ahlul Bait (ABNA) – Malasia tiene un grave problema de derechos humanos, según informa Human Rights Watch (HRW), que dio a conocer un informe de 100 páginas titulado “Sin respuestas, sin disculpas” que detallan los abusos cometidos por las autoridades malayas. El informe entrega las pruebas de que Malasia a llegado a arrestar infantes de la minoría musulmana shiíta, basados en el "delito" de participar en prácticas religiosas shiítas.

La atención internacional se ha volcado hacia Malasia después de que el vuelo 370 de Malaysia Airlines desapareciera el mes pasado, y los guardianes de los derechos humanos le dieron la bienvenida al enfoque.

Disparos injustificados, malos tratos y muertes bajo custodia, y el uso excesivo de la fuerza para dispersar reuniones públicas persisten debido a la ausencia de la rendición de cuentas significativas para la policía malaya, la Policía Real de Malasia (PGR), dice el informe de HRW.

Los abusos contra los derechos humanos se dirigen a todos los sectores de la sociedad malaya, sin embargo la atención de los medios ha sido atraído hacia la difícil situación de los musulmanes shiítas en Malasia, que se enfrentan a una mayor discriminación sobre una base diaria.

“Entre los marginados en Malasia, hay un sólo grupo tal vez más marginado que muchos otros. Estas son las personas que Malasia ha olvidado. Son los musulmanes shiítas”, dice Lovar Burok, un popular blog malayo. El artículo se titula “Musulmanes shiítas en Malasia: un genocidio cultural”.

El tema de la lucha contra los abusos a los derechos humanos de los musulmanes shiítas se está convirtiendo de apoco en endémica en la población del país. En Reddit, un debate sobre los abusos a los derechos humanos en Malasia, un usuario escribió: "En Malasia, a los shiítas se les considera anormales [...] Tampoco se les permite formar un grupo para practicar su fe. Sí estamos en popa en proteger nuestra fe y la fe de nuestros infantes y para mantenerlos limpio de la innovación. En cuanto a las palabras de Allah, esta fue la decisión correcta, ya que hay grupos clandestinos que siembran la confusión entre los jóvenes musulmanes en el país".

El verano pasado, los funcionarios del gobierno en el Estado malayo de Kedah anunciaron su intención de frenar las prácticas Syah (palabra malaya para identificar a los musulmanes shiítas), que las autoridades ven como ilegítimas. Los medios de comunicación malayos informaron que los funcionarios electos dijeron "Cuando la fatwa esté emitida, se hará cumplir de inmediato para garantizar que los musulmanes no se desvíen de las verdaderas enseñanzas del Islam".

El mismo funcionario también expresó su interés en la prevención de que los musulmanes shiítas ejerzan sus derechos funerarios, y Free Malaysia Today informó que él dijo: "Es contraria a nuestra práctica habitual como musulmán sunita. Por lo tanto, esta es una de las cosas que están sucediendo y vamos a tratar de evitar que se propague".

"The Daily Sun" de Malasia informó de que un Estado cercano, Pahang, también prohibió las enseñanzas shiítas por que las enseñanzas [shiítas] son diferentes.

El gobierno nacional posteriormente también prohibió todas las enseñanzas shiítas, "todos los Estados han acordado que las enseñanzas Syiah no se deben permitir en el país", dijo Datuk Seri Jamil Khir Baharom, un ministro en la Oficina del Primer Ministro, de acuerdo con The Sun. A principios de este año, un Imam fue arrestado y encarcelado por posesión de libros sobre las enseñanzas shiítas. En un incidente sorprendente, el vicepresidente del Partido Pan-islámico Malayo se vio obligado a demostrar que no tenía lazos con los musulmanes shiítas, tras ser acusado de hacer comentarios positivos acerca de individuos shiítas.

Otro funcionario del gobierno se quejó de que no se estaba haciendo nada para combatir el conjunto de creencias religiosas. "Desde que la Syiah fue declarada ilegal por el Consejo Nacional de Fatwas en 1984 y 1997, no se hizo mucho por la aplicación (de la fatwa)", dijo el Subsecretario del Ministerio de Seguridad y Orden Público Zamihan Md Zain al-Ghari de acuerdo con The Sun.

Otros medios de Malasia fue citado diciendo: "Aquellos que practican la Syiah serán severamente tratados, sin considerar su condición o ideología política, y no serán aceptados en el país".

La campaña no ha pasado desapercibida por los países de Medio Oriente y por los líderes empresariales.

"Un boicot no oficial de productos malayos se ha puesto en marcha por empresarios iraníes, principalmente a los productos de caucho por un valor de 2 billones de rupias malayas como reacción en contra a la campaña anti-shiíta de UMNO, reportó The Malaysian Insider.

"Desde que la campaña anti-shiíta comenzó el año pasado en Malasia , los hombres de negocios iraníes se negaron a comprar productos manufacturados o provenientes de Malasia", informó el periódico malayo.

Por su parte los líderes malayos se han negadoa dar marcha atrás en cara de la ruina económica que enfrentan, y el Muftí Datuk Wan Zahidi Wan Teh dijo al periódico malayo Berita Harian que "el shiísmo podría ser considerado como un 'veneno' que puede destruir la armonía y la seguridad del país".

El Muftí hizo las declaraciones en una conferencia celebrada en la capital de Malasia, titulado "Hacer frente al virus del shiísmo".

El Informe de Derechos Humanos cuenta con una sección de 7 páginas sobre las recomendaciones que el país puede tomar para poner fin a los abusos de la policía, sin embargo se detuvo tímidamente de recomendaciones sobre otros abusos generalizados de los derechos humanos.

 

 

Copyright © 2014 - ABNA, Powerd by Garage. Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción, traducción o distribución de esta noticia sin modificar el contenido y citando la fuente ABNA.ir y el autor.
::::
112