El ayatolá Seyed Moytabá Hoseiní Jameneí, Líder Supremo de la República Islámica de Irán y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, en un mensaje con motivo del aniversario de los primeros días de la primera guerra impuesta y de los Días de Dios de la defensa de ocho años, perdurable para la nación iraní, ha aludido al empeño de los dominadores por devolver a Irán a la época del atraso, la «humillación y el envilecimiento», la dependencia y el descrédito mediante la imposición de la guerra en la primera década de la Revolución. Ha subrayado que, pese a sus vastos esfuerzos, el sistema islámico se alzó, cual ave fénix, más lozano y fuerte que antes, con una voz más resonante y un vuelo más alto, y que esta se convirtió en una cualidad constante de este sistema en los sucesos posteriores fabricados por el enemigo. Y ahora, ese fénix, a raíz de las presiones del enemigo y, en particular, de las dos recientes guerras impuestas, ha crecido de tal modo que la sombra de su vuelo se proyecta también sobre las tierras del enemigo.