Los principales medios de la región —de Líbano, Irak, Yemen, Palestina, Catar y Arabia Saudita— dieron una cobertura amplia al mensaje del ayatolá Seyyed Mojtaba Jamenei, Líder de la Revolución Islámica, emitido con motivo del final de la magnífica ceremonia fúnebre del Líder mártir de la Revolución, y lo describieron como el indicio del inicio de una nueva etapa en el liderazgo de la Revolución Islámica. Los ejes principales de la repercusión de este mensaje incluyeron el homenaje a la presencia histórica del pueblo, el vínculo de la Revolución con el movimiento de Ashura, la continuidad del frente de la resistencia y el énfasis en la venganza de sangre por los mártires de las recientes guerras.
Un numeroso grupo de distinguidos eruditos religiosos, figuras intelectuales y personalidades influyentes de todo el mundo islámico ha expresado su respaldo al Líder de la Umma Islámica, describiendo el aniversario de la Revolución Islámica de Irán, celebrado el 11 de febrero (22 de Bahmán), como un punto de inflexión histórico en el despertar de las naciones musulmanas y un símbolo perdurable de resistencia contra la arrogancia global.
Un grupo de shiíes y amantes de la Ahlul Bayt (PB) en Moscú realizó el viernes una ceremonia en la husainiya de la Excelencia Fátima al-Zahra (la paz sea con ella), en la que renovaron su juramento al Líder Supremo de la Revolución Islámica y manifestaron su apoyo a la República Islámica de Irán.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió el domingo que cualquier ataque contra el Líder Supremo de la Revolución Islámica de Irán, el Ayatolá Seyed Ali Jameneí, equivale a una guerra a gran escala contra la nación iraní.