El texto del mensaje televisivo del Líder de la Revolución Islámica es el siguiente:
En el nombre de Dios, Clemente y Misericordioso.
El día Veintidós de Bahmán [11 de febrero] de cada año, es el día en que se pone de manifiesto el poder y la dignidad de la nación iraní. Una nación que, gracias a Dios, está motivada, tiene voluntad, es constante, agradecida y es consciente de sus propios intereses y perjuicios.
Aquel día en que ocurrió el primer Veintidós de Bahmán [11 de febrero de 1979], la nación iraní logró una gran victoria. Pudo salvarse a sí misma y a su país de la injerencia extranjera. Esos extranjeros, a lo largo de estos años, siempre han querido restablecer la situación anterior. Pero la nación iraní permanece en pie. La manifestación de esta firmeza es el día Veintidós de Bahmán.
Esta marcha no tiene parangón en el mundo. Nunca hemos conocido en ningún otro lugar del mundo que, cada año y tras sucesivos años, el día de la independencia y fiesta nacional de un país se conmemore con tan enormes multitudes en todo el país y que la gente pueda mostrarse a sí misma. Hoy, la nación iraní se muestra marchando por las calles. Y obliga a retroceder a aquellos que codician el Irán Islámico, la República Islámica y los intereses de esta nación.
El poder nacional, más que estar relacionado con misiles y aviones, está relacionado con la voluntad y la firmeza de las naciones. Ustedes, gracias a Dios, han demostrado esa firmeza y han mostrado su voluntad en los distintos acontecimientos; vuelvan a demostrarlo y desesperancen al enemigo. Mientras el enemigo no pierda la esperanza, una nación estará expuesta al agravio y el hostigamiento. Es necesario sumir al enemigo en la desesperación. La desesperación del enemigo proviene de la unidad de ustedes, del poder de su pensamiento y voluntad, de su motivación y de su firmeza frente a las insinuaciones del enemigo. Esto es lo que constituye el poder nacional.
Ojalá que nuestros jóvenes, en los diversos ámbitos —en el ámbito de la ciencia, en el de la acción, en el de la piedad y la moral, en el del progreso material y espiritual— puedan avanzar y actuar cada vez más, crear honor para el país, y el día Veintidós de Bahmán es la manifestación de todo esto. En las calles, todos se hacen presentes, corean consignas, expresan las verdades y proclaman su solidaridad; la nación iraní proclama su lealtad a la República Islámica.
Esperamos que, Dios mediante, este Veintidós de Bahmán, al igual que todos los Veintidós de Bahmán de años pasados, redoble e intensifique la grandeza de la nación iraní, y obligue a las demás naciones, gobiernos, poderes y demás a someterse y humillarse ante la nación iraní; y, si Dios quiere, así será.
Con ustedes la paz, la misericordia de Dios y Sus bendiciones.
09/02/2026
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