Las recientes protestas en la ruta de la Vuelta a España 2025 y las campañas masivas en el fútbol reflejan la indignación pública frente al silencio de las instituciones políticas y deportivas ante los crímenes de Israel contra el pueblo palestino. Desde manifestaciones callejeras hasta la presión sobre la UEFA y la FIFA para suspender a Israel, el deporte se ha convertido en un escenario de solidaridad con Palestina.
La voz de Mohamed Salah ha roto el muro de indiferencia en Europa. El delantero egipcio, ídolo indiscutido del Liverpool y referente mundial, ha exigido lo que miles de aficionados llevan años reclamando: la expulsión de Israel de todas las competiciones europeas. El motivo es tan doloroso como irrefutable: el asesinato del joven futbolista palestino apodado “Pelé palestino”, cuya vida y sueños fueron segados por los bombardeos israelíes.