Según informes e imágenes, decenas de personas se congregaron este jueves frente al Instituto de la Paz de Estados Unidos, donde se reúne la delegación de la Junta de Paz, para protestar por la participación de Israel sin la presencia de un representante de Palestina.
“Sin la participación de los palestinos, ningún plan específico es posible”, corearon los manifestantes, además de otros lemas como “No a la venta a Gaza” y “Palestina libre”.
Los organizadores de la manifestación calificaron la junta como la última fase de la colonización y un esfuerzo de la “clase multimillonaria” para transformar la Franja de Gaza en una “prisión guetizada bajo la ocupación liderada por Trump y su coalición de genocidas”.
Los manifestantes llevaban la bandera de Palestina, mientras algunos portaban máscaras de Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
Algunos participantes portaban grandes carteles y gritaban: “Donald Trump, vete al infierno”, lo que refleja un profundo escepticismo sobre las intenciones del mandatario estadounidense respecto al destino de Gaza.
Durante este acto, los manifestantes destrozaron un maniquí con la imagen de Trump y luego lo rociaron roja en su cuerpo, en señal de su complicidad en el genocidio que perpetra Israel contra los palestinos en el enclave costero.
Según las fuentes locales, varios manifestantes fueron empujados y arrestados por la policía.
La Junta de Paz, el organismo diseñado inicialmente por el equipo de Donald Trump para supervisar el alto el fuego y la transición en la Franja de Gaza, y reconvertido después en un experimento inédito e indefinido aún para competir con la ONU en la resolución de conflictos por todo el planeta, ha sostenido este jueves una primera reunión con la presencia de al menos 20 países en Washington, D.C., en medio del genocidio israelí que ha asesinado a más de 72 000 palestinos desde el pasado octubre de 2023.
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