La presencia del Imam ar-Rida (P) en Irán creó las condiciones para la expansión y el fortalecimiento del Shiísmo, y convirtió a Irán en uno de los más importantes centros shiíes del mundo islámico. Esta presencia también desempeñó un papel decisivo en la difusión del amor por Ahlul-Bayt (PB) y consolidó aún más la posición de Irán como una base influyente para el Shiísmo.
Su comentario