En un enérgico discurso pronunciado en un encuentro con familias de militares de alto rango en el natalicio del imam Alí (la paz sea con él), el ayatolá Jameneí denunció este sábado la existencia de una operación de guerra blanda y desestabilización con componente económico contra Irán y advirtió de que este no solo «no cejará», sino que «pondrá al enemigo de rodillas».
El líder de Hezbolá ha indicado que Líbano enfrenta una grave tormenta de inestabilidad por las políticas represivas de Estados Unidos y la agresión de Israel.
En un extenso discurso con motivo del aniversario del nacimiento de Fátima al-Zahra (P), el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Jameneí, denunció lo que calificó de «expansionismo territorial» de Estados Unidos en América Latina para apoderarse de los recursos petroleros de la región, al tiempo que señaló la «resistencia nacional» como pilar fundamental para enfrentar la presión extranjera.
El mayor logro de este noble mártir, en su condición y estatura de erudito religioso y líder político, fue la institucionalización de una cultura de dignidad y honor. Fue un refugio firme frente a los poderes arrogantes, sacrificando toda su vida en ese camino.
«Gaza pasó de ser la cárcel más grande a cielo abierto, a ser el campo de concentración a cielo abierto. Ya no hay escuelas, universidades, centros hospitalarios, recursos médicos, ya no queda nada, solo la esperanza en Dios».
El reconocido analista británico David Hearst, en un artículo detallado publicado en Middle East Eye, argumenta que el ataque de Israel contra Irán, a pesar del alboroto inicial, no solo no logró sus objetivos militares y estratégicos, sino que cambió el equilibrio de poder a favor de Teherán y desafió la posición de Tel Aviv.