15 junio 2009 - 19:30

El Parlamento de Líbano eligió ayer al hasta ahora comandante del Ejército, general Michel Suleiman, como nuevo presidente del país, poniendo así fin a 18 meses de una crisis política que estuvo a punto de desatar una guerra civil.

“Suleiman obtuvo 118 votos. Lo declaro presidente de Líbano”, dijo el presidente del Parlamento Nabih Berri tras la votación. Figuras de la política internacional acudieron a la sesión.

Varios intentos de elegir un nuevo presidente fracasaron a causa de la resistencia del movimiento chiíta Hezbolá y sus aliados.

El Líbano carecía de jefe de Estado luego del fin del mandato del presidente Emile Lahoud en noviembre pasado. Desde entonces, el Parlamento se reunió en muy contadas ocasiones. La votación de un nuevo mandatario se pospuso 19 veces por la crisis.

La elección del general de 59 años, que deja su cargo al frente del Ejército, fue posible luego del compromiso alcanzado el miércoles pasado en Qatar entre el gobierno pro-occidental del primer ministro Fuad Siniora y la oposición liderada por Hezbolá —apoyado por Irán y Siria— con la mediación de la Liga Árabe.

Suleiman prestó juramento inmediatamente. “Me comprometo a respetar y proteger la independencia de Líbano, su soberanía y su Constitución”, dijo.

El nuevo mandatario habló tras un minuto de silencio en memoria de los mártires que cayeron en Líbano desde 2005, incluido el ex premier Rafik Hariri, en cuyo asesinato se involucró a Siria. El nuevo presidente llamó a mantener “relaciones distinguidas y balanceadas” con Damasco.

En referencia a las armas del movimiento chiíta Hezbolá, Suleiman llamó a “adoptar una estrategia de defensa de manera que los logros de la resistencia (de Hezbolá) no se pierdan”. Hezbolá llevó adelante la guerra contra Israel desde los años 80, lo que llevó en 2000 al repliegue de Israel del sur del Líbano.