Según el periódico israelí Yediot Aharonot, entre las partes advertidas están también las embajadas y diplomáticos, los científicos y académicos así como centenares de representantes de organizaciones sionistas en todo el mundo. El periódico justifica estas advertencias por las acusaciones iraníes contra Israel de estar implicado en los mencionados asesinatos.
El 29 de noviembre, el físico nuclear iraní, profesor Magued Shahryari murió en Teherán en un atentado en el que su esposa resultó herida. Otro físico, Faridun Abbasi, resultó gravemente herido en un ataque separado perpetrado el mismo día.
El pasado mes de enero, un tercer científico iraní, Masud Mohammadi, resultó igualmente muerto.
Mientras que el Mossad no tiene la costumbre de anunciar públicamente el resultado de sus misiones, el sitio sionista juif.org ha señalado que el atentado de enero tenía el “modus operandi y el sello israelí” y que Israel había recurrido para su ejecución a miembros del movimiento terrorista Muyahidin Jal (llamados Munafiqin por las autoridades iraníes).
La entidad sionista está igualmente esperando la venganza de Hezbollah, que le acusa de haber asesinado a su jefe militar Imad Mugniyeh.
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