Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA): El ejército israelí en el frente libanés se encuentra sumergido en una situación caótica y de desgaste en la que no se vislumbra ningún objetivo claro. Según un reporte del diario libanés Al-Akhbar, basado en un artículo publicado por el periódico Haaretz, el escritor israelí Uri Misgav afirma: "La situación del ejército israelí en el Líbano es mala y el pueblo debe conocer la imagen completa".
Él añade: "Lo que está ocurriendo ahora en el Líbano se asemeja a los largos meses de la guerra de desgaste en Gaza y, hasta cierto punto, refleja la antigua realidad de la 'zona de seguridad' en el Líbano; aquella zona infame e inútil cuya necesidad nadie cuestionó durante 18 años".
Asimismo, enfatiza: "Hezbolá ataca a las fuerzas del ejército israelí con drones, morteros y artefactos explosivos improvisados. De vez en cuando, se producen intercambios de ataques en profundidad, pero actualmente no existe una definición clara del objetivo, la misión o el logro militar deseado".
Escasez de personal y agotamiento en el campo de batalla
Este autor, citando a un comandante militar israelí, señala que el ejército de este régimen enfrenta una grave escasez de recursos humanos; de tal manera que las fuerzas terrestres del ejército israelí sufren de agotamiento y el número de reservistas está disminuyendo.
Agrega que los jóvenes soldados israelíes son retirados de sus periodos de formación y enviados directamente al campo de batalla, mientras que el ejército israelí ha perdido su capacidad de iniciativa y maniobra debido a que sus posiciones están bajo la constante vigilancia de las fuerzas de Hezbolá.
Uri Misgav también indica que los convoyes militares y las excavadoras pesadas del ejército israelí, utilizadas en operaciones de demolición, se han convertido en objetivos fáciles, y las tareas de destrucción han sido delegadas a contratistas civiles bajo la protección de las tropas del ejército.
Desgaste interno y ausencia de un plan
Según este informe, una parte significativa de las fuerzas del ejército israelí pasa su tiempo en campamentos y zonas de reunión sin contar con la preparación combativa ni la disciplina suficiente.
El autor añade que hablar de cinco divisiones de maniobra no concuerda con la realidad del terreno; ya que una de estas divisiones solo activa una brigada por un solo día, y esa misma brigada padece falta de efectivos.
En este mismo sentido, los signos de desgaste también se observan en los informes internos israelíes, incluyendo accidentes de tráfico fatales derivados del cansancio y la debilidad en el mando, lo cual demuestra una disminución en el nivel de preparación de las tropas. Él reitera que, en la actualidad, no existe un plan operativo específico para eliminar la amenaza.
Críticas internas y acusaciones de mentira
Misgav, citando a uno de los militares israelíes, escribe: "El ejército le miente al pueblo de Israel... Participamos en las operaciones de demolición simplemente para satisfacer a la corriente del sionismo religioso y a Orit Strook, la ministra de Asentamientos".
Finalmente, al criticar duramente al liderazgo político israelí, escribe: "El jefe del Estado Mayor del ejército israelí está paralizado frente a un liderazgo político débil y oportunista. De esta manera, Israel y sus soldados han quedado atrapados una vez más en el pantano del Líbano; y esto bajo el mando de un primer ministro ineficiente y enfermo, y un ministro que dedica su energía a distribuir cargos entre los miembros del partido Likud, mientras amenaza con incendiar el Líbano. Esta situación es insoportable".
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