El Líder Supremo de la Revolución Islámica describió el testamento del Imam Jomeini (r.a.) como uno de los mejores legados espirituales del noble Imam que puede ayudar a proporcionar directrices para la nación de Irán en todas las cuestiones. Además, le recomendó a la gente de diversos orígenes sociales, especialmente a los jóvenes así como a los funcionarios del gobierno, reflexionar sobre las diferentes partes del testamento. «Este testamento proporciona las directrices nacionales para el progreso, el desarrollo, y la grandeza de la nación de Irán», dijo.
Su Eminencia reiteró que el hecho de que la Revolución Islámica pertenece a la nación de Irán es uno de los puntos destacados en el testamento de Imam Jomeini. Él agregó: «Ningún individuo, movimiento, o clase social sino la nación completa tiene derecho a la Revolución, y la nación protegerá esta bendición divina y esta gran posesión manteniendo su identidad y su orientación revolucionaria».
Ayatolá Jamenei se refirió a algunos intentos por cambiar las consignas revolucionarias y dijo: «Teniendo diversos motivos y bajo el pretexto de las cambiantes condiciones mundiales, algunas personas están tratando de eliminar los aspectos religiosos, en pro de la justicia, anticolonialistas, y anti autocráticos de la Revolución. Pero como dueña de la Revolución, la nación no se los permitirá.»