De acuerdo a la Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA), “El régimen de Al Jalifa realizó 1740 detenciones en 2014, entre los arrestados figuran 20 mujeres y 244 menores de edad. Además irrumpió de manera ilegal en los hogares de 2332 civiles incautando sus pertenencias”, precisa el informe Al-Wefaq.
Los casos registrados en la oficina de libertades y derechos humanos de Al-Wefaq, ponen en evidencia que las fuerzas de seguridad de Al Jalifa cometieron 300 casos de tortura, en uno de ellos Hasan Abdul Mayid Abdul Nabi al-Sheij perdió la vida.
Asimismo, el partido opositor bahreiní indica que durante el 2014, 1200 personas fueron condenadas en total a 11 mil años de prisión por las cortes de ese pequeño país del Golfo Pérsico. Además, tres de ellas fueron condenadas a la pena capital y 102 a cadena perpetua, mientras que a 21 personas se les revocó la ciudadanía bahreiní por motivos políticos.
Según el mismo informe, desde 2011 hasta la fecha, 166 civiles bareiníes indefensos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad del régimen Al Jalifa, incluidos cuatro extranjeros.
De igual forma, en 2014, el régimen de Al-Jalifa ha violado la libertad religiosa en 101 casos, ha evitado la celebración de ceremonias religiosas en 80 casos y ha demolido la mezquita chií “Al-Fasleh”.
Bahréin, un aliado de Estados Unidos en el Oriente Medio, ha reprimido brutalmente las protestas populares iniciadas el 14 de febrero de 2011 para pedir reformas políticas. En esta línea, el régimen de Al Jalifa impuso en marzo de 2011 la Ley de Seguridad Nacional, que dio lugar a la entrada de tropas saudíes y emiratíes para aplastar las manifestaciones.
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