15 junio 2009 - 19:30

El presidente de Siria, Bashar Assad, no está dispuesto a mantener negociaciones directas con Israel mientras el presidente George W. Bush siga en la Casa Blanca, porque no ve en él a alguien capaz de impulsar la paz.

"Francamente, no creemos que la actual administración estadunidense sea capaz de fomentar la paz", dijo el líder sirio en una entrevista con el diario francés Le Figaro, cuyo contenido reproduce este martes en parte el diario israelí Haaretz.

Para Assad, habrá que esperar a un cambio de guardia en la Casa Blanca, el 20 de enero de 2009, antes de ver una participación más activa de Estados Unidos en el proceso de paz de Oriente Medio, y en particular en el carril sirio-israelí.

Los dos países negocian de forma indirecta, a través de Turquía, desde el mes de mayo, pero Israel ha solicitado que los contactos sean elevados y se hagan de forma directa, es decir cara a cara.

Las tres cumbres que han celebrado hasta ahora tuvieron lugar en ciudades turcas, con los diplomáticos de este país actuando de "correos" entre el hotel de los israelíes y el hotel de los sirios.

La última fue la semana pasada y la siguiente, según se informó, será a finales de julio.

La víspera, una fuente gubernamental israelí dijo que Turquía respaldaba la petición de Israel de dar un salto cualitativo en los contactos, y que Ankara presentó una petición a Damasco para que sus negociadores se reúnan con los israelíes.

El argumento, según la fuente citada por el diario, es que Ankara considera que la eficiencia de este tipo de conversaciones indirectas se ha agotado, y que es necesario moverse adelante.

En la fase preliminar, Ankara veía como objetivo empezar el proceso, restaurar la confianza entre las partes, y determinar si hay base para seguir negociando.

"La respuesta a la última pregunta -dice el Haaretz- es a los ojos de Ankara que sí, y por tanto no hay necesidad de seguir de forma indirecta, que sólo pueden conducir el proceso hasta donde lo han llevado hasta ahora".

La negativa de Siria a entrevistas cara a cara se origina, formalmente, en que no confía en la parte israelí, y que quiere a terceros de garantes para que el proceso no se estanque y que cualquier concesión de Israel tenga testigos como para que en el futuro no sean olvidadas, de fracasar las actuales negociaciones.

No obstante, expertos y diplomáticos israelíes aseguran desde hace meses que el verdadero interés de Siria en las negociaciones de paz con Israel es "salir del aislamiento" que le impuso la comunidad internacional.

Damasco fue incluida por Washington en el eje del mal hace varios años, y su presunta implicación en los asesinatos políticos ocurridos en Líbano en los últimos tres años la han puesto en el centro de una investigación judicial emprendida por la ONU.

Esta investigación sostiene como premisa que los servicios secretos sirios ordenaron o participaron en el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, a comienzos de 2005, y de otros políticos que como él habían expresado su oposición a la presencia Siria en Líbano.

El reciente acuerdo de Doha para el Líbano, con el que se puso fin a la crisis institucional originada el año pasado, mejoró la imagen de Siria, pero aún se le exigen pasos concretos como el de que sancione sus estrechas relaciones con Irán, otro problema de la comunidad internacional por su programa nuclear.

Un acuerdo de paz con Israel con garantías de potencias occidentales servirá para que cualquier mancha contra Siria sea borrada, según las fuentes.

Diplomáticos israelíes citados por el diario Haaretz indican que otra de las razones por las que Turquía respalda la petición de entablar contactos directos en las negociaciones de paz es la de que Ankara teme que Francia le robe el papel de mediador.

Assad y el primer ministro israelí Ehud Olmert coincidirán en París el próximo domingo en una conferencia mediterránea organizada por el presidente francés Nicolas Sarkozy, quien no oculta las aspiraciones de ser mediador entre Israel y Siria.

"Han desarrollado una rivalidad con Francia, y quieren (los turcos) avanzar las negociaciones para fomentar su propio estatus internacional", dijeron.

Francia fue el primer país occidental en iniciar un reacercamiento a Siria tras la firma del acuerdo de Doha, y es realmente extraordinario que Assad visite una capital occidental.