En un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, Qalibaf declaró que "en la región donde nosotros no vendamos petróleo, nadie lo venderá", dejando claro que Irán está dispuesto a utilizar su capacidad para afectar el flujo energético global si su propia seguridad no es garantizada.
El titular del Legislativo iraní enfatizó que ninguna infraestructura estará a salvo si la República Islámica no se siente segura, en una clara amenaza indirecta a los intereses energéticos de los países vecinos que albergan las bases estadounidenses.
El mensaje de Qalibaf llega en medio de la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo por donde transita cerca del 20% del petróleo global.
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