21 septiembre 2026 - 15:05
fuente: Abna24
La migración estratégica de la mujer que convirtió a Qom en el corazón del shiísmo

Si hoy Qom es el Santuario de Ahlul Bait (P) y la sede de la autoridad religiosa shií, se lo debe a una mujer: una mujer que, en una época en que los viajes en camello duraban meses y los caminos estaban plagados de peligros, emprendió, con una voluntad de acero, una migración consciente. La Excelencia Fátima Masuma (P) no fue solo a visitar a su hermano; fue a salvar la «Imamat» del cerco de al-Ma'mún, a convertir a Qom en un bastión científico del shiísmo y a demostrar a toda la historia que una «mujer» puede ser la constructora de una civilización.

Agencia de Noticias AhlulBayt (ABNA):

Doce siglos atrás, en una época en que los viajes a caballo y en camello duraban meses y los caminos estaban plagados del peligro de los bandidos y las tormentas abrasadoras, una dama del linaje de la revelación montó su caballo no solo para visitar a su hermano, sino para transformar el destino de una escuela religiosa. La Excelencia Fátima Masuma (P), con una migración consciente y estratégica, demostró que una mujer musulmana puede desempeñar, en un escenario transnacional, el papel de «arquitecta de una civilización». Hoy, cuando Qom brilla como el Santuario de Ahlul Bait (P) y centro religioso del mundo shií, pocos reflexionan sobre la profundidad de la lucha de aquella noble dama hace 1200 años; una lucha que, con cada paso de su camello, atravesó las fronteras culturales y políticas de su época.

1. Una migración para romper el cerco, no solo para visitar a un hermano

En aquellos días, al-Ma'mún, el califa abasí, había desterrado con la artimaña de la designación como heredero al Imam ar-Rida (P) de Medina a Jorasán, con el fin de cortar su red de comunicación con los shiíes del Hiyaz. Pero la Excelencia Fátima Masuma (P), con una profunda comprensión de esta intriga, emprendió un viaje lleno de riesgos que fue, en realidad, una «operación estratégica» para romper el cerco cultural en torno a su hermano. Junto con una caravana de Banu Hashim, hizo llegar a los shiíes el mensaje de resistencia y de la autoridad científica del Imam, y demostró que una mujer puede, en el más alto nivel político-religioso, cambiar el curso de la historia.

2. Qom: campo de batalla contra las desviaciones ideológicas

En esa época, Qom y sus alrededores se habían convertido en un campo de disputa para sectas desviadas como los waqifíes y los zaidíes. La presencia de una mujer del linaje de la infalibilidad en esta ciudad no fue solo un acontecimiento emotivo, sino un auténtico «choque ideológico» para las corrientes desviadas. Con su llegada, la Excelencia Fátima Masuma (P) consolidó el discurso puro de la Imamiyya y elevó a Qom de una pequeña ciudad a «bastión científico y político del shiísmo». Este es precisamente el punto de inflexión que hoy, siglos después, ha convertido al Seminario Religioso de Qom y a su majestuoso santuario en símbolo de la autoridad y la unidad shií en todo el mundo.

3. La epopeya que una mujer forjó a caballo y en camello

No olvidemos las penurias de aquel viaje: caminos áridos y sin vegetación, el calor abrasador del desierto y un ataque militar en Saveh que llevó al martirio a muchos de sus acompañantes. Pero esta noble dama, con una voluntad de acero, continuó su camino hasta el último aliento. Hoy, cuando millones de peregrinos de todos los rincones del mundo visitan su sagrado santuario, esta grandeza tiene su raíz en aquella misma «epopeya femenina» que demostró que el protagonismo en la historia no está limitado por el género, sino que está ligado a la «voluntad, la clarividencia y la lucha».

4. De un santuario a una civilización

Hoy, la Excelencia Fátima Masuma (P) no es solo una figura religiosa, sino un «modelo constructor de civilización» para mujeres y hombres a lo largo de la historia. La administración y la vasta organización de su sagrado santuario, que alberga, después del Santuario del Imam ar-Rida (P), las mayores fundaciones piadosas (waqf) del shiísmo, son el fruto de la misma clarividencia que aquella dama trajo consigo hace doce siglos al elegir una migración consciente. Sin aquel viaje aparentemente sencillo, Qom jamás se habría convertido hoy en el «centro religioso del mundo shií».

En el día de la llegada de la Excelencia Fátima Masuma (P) a Qom, contemplemos este acontecimiento desde una nueva perspectiva: no solo como un episodio emotivo, sino como un «símbolo de la lucha y la clarividencia de la mujer musulmana». Una dama que, a caballo y en camello, atravesó fronteras para enseñarnos que la fe y la determinación no conocen límites. Ella no fue solo la hermana del Imam ar-Rida (P), sino la «arquitecta de Qom» y el «modelo de epopeya en el ámbito transnacional». Paz sea con la Karima de Ahlul Bait, que con su migración convirtió a Irán en el corazón del shiísmo.

Zahra Salehifar

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