
El escudo protector de Dios está conmigo todavía. El día que esté fijado para mi muerte, desaparecerá este escudo y me entregará a la muerte.
Ese día la flecha de la muerte no fallará el blanco y la herida mortal no se curará.
© 2005-2016 AhlulBait News Agency (Agencia de Noticias de Ahlul Bait). Todos los derechos reservados. Se autoriza la reproducción, traducción o distribución de esta noticia sin modificar el contenido y citando la fuente ABNA24 y el autor/traductor.
::::
245