Los cambios radicales son incuestionables e inevitables", dijo Ahmadineyad. En la ciudad de Ekaterimburgo, en la región de los Urales que separa la parte asiática y europea de Rusia, los líderes de esta organización recibieron al dirigente iraní con felicitaciones por su reelección como presidente, según Natalia Timakova, secretaria de prensa del jefe del Estado ruso, Dimitri Medvedev. Ahmadineyad opinó que la OCS, que fue fundada en 1996, puede desempeñar "un papel de vanguardia en la regulación de los temas económicos y abrir la vía a cambios positivos en la arquitectura económica, política y cultural".
El viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, calificó las elecciones presidenciales de Irán como "un asunto interno del pueblo iraní" y subrayó que resulta "muy simbólico" que el primer viaje al extranjero del presidente Ahmadineyad tras su reelección haya sido justamente a Rusia.
En una breve entrevista, Medvedev y Ahmadineyad acordaron continuar "la colaboración económica y humanitaria y seguir los contactos", dijo Timakova. Las cámaras de televisión mostraron a los líderes de Rusia e Irán sonrientes y dándose la mano.
Todo eran felicitaciones para Ahmadineyad en Ekaterimburgo, mientras en Occidente se ha evitado reconocer su supuestamente arrolladora victoria. Francia y Alemania han exigido a Teherán que investigue si hubo irregularidades en el recuento de votos, como denuncia la oposición. "La amplitud del fraude es proporcional a la violencia de la reacción", afirmó ayer el presidente francés, Nicolas Sarkozy.
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