El Rachel Corrie, un barco mercante comprado por activistas palestinos y bautizado con el nombre de una joven norteamericana asesinada por un bulldozer israelí en Gaza en 2003, salió el lunes desde Malta. Lleva a 15 activistas, incluyendo a un Premio Nobel norirlandés y se espera que llegue el viernes por la tarde o el sábado por la mañana al punto donde fue atacado el convoy de ayuda humanitaria el pasado lunes, dijo el miembro de la tripulación Derek Graham.
La Marina israelí atacó un barco turco que formaba parte de un convoy de seis el pasado lunes, matando a nueve personas. La matanza ha provocado una ola mundial de indignación y fuertes condenas contra Israel.
“Hemos celebrado un encuentro después de lo que ocurrió el lunes por la mañana y estamos más determinados que nunca a continuar con nuestra misión,” dijo Graham a la radio irlandesa RTE el miércoles. Él dijo que informaría a las autoridades israelíes acerca de la posición exacta de los pasajeros del barco.
“Yo aconsejo a los pasajeros y a la tripulación que se sienten tranquilamente y con las manos visibles para que no puedan afirmar que les atacamos, como hicieron con los compañeros del lunes.”
El barco lleva equipos médicos, suministros escolares y cemento, un material cuya entrada en Gaza Israel ha prohibido.
El primer ministro irlandés, Brian Cowen, ha advertido que el barco es una “propiedad irlandesa” y dijo que Israel debe permitirle acabar su misión.
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