17 septiembre 2010 - 19:30

El ministro israelí de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, continúa su campaña de propaganda a favor de la expulsión de los palestinos que habitan en los territorios ocupados en 1948 y a los que se conoce con el nombre de árabe-israelíes por tener la nacionalidad israelí.

Después de su campaña electoral, en la que utilizó el eslogan de “ciudadanía a cambio de lealtad”, Lieberman ha publicado recientemente en el Jerusalem Post un artículo titulado “Mi plan para una solución al conflicto” en el que reiteró su llamamiento a retirar la nacionalidad a los árabe-israelíes.

Él señaló en el artículo que su plan no exige la transferencia de habitantes o la demolición de viviendas, sino la creación de nuevas “fronteras demográficas”.

“Las presiones acentuadas de la comunidad internacional que exigen a Israel a retirarse a las fronteras de 1967 no tienen ninguna base, ya que la liberación de estos territorios es insuficiente para lograr una solución al conflicto,” afirmó. “Para que una solución sea justa y duradera, hay que intercambiar las tierras habitadas para crear dos estados del cual uno será judío e israelí y el otro árabe y palestino.”  

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