A continuación damos la traducción íntegra del texto de la carta.
En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso:
Abdelá Abdelaziz, rey de Arabia Saudita:
Está usted al tanto de que hace 19 días con sus correspondientes
noches el pueblo inocente e indefenso de Gaza está siendo atacado
brutal y salvajemente por los sionistas sin cultura a la vez que están
siendo cercados por tierra mar y aire desde donde sufren los más
constantes bombardeos, viviendo unos días muy difíciles. Niños,
mujeres, ancianos y ciudadanos de a pie están siendo masacrados dentro
de sus hogares y en su propia patria y se pintan unos cuadros y
escenarios de crueldad y crimen que conmueven a cualquier persona de
bien y, por supuesto, le impele a soltar un clamor.
Las potencias arrogantes que hablan de democracia y derechos
humanos y que han armado hasta los dientes a los sionistas asesinos y
erigido ese régimen artificial para el crimen, la agresión y la
ocupación, apoyan totalmente sus acciones e igualmente ponen a
disposición de esos crueles de negro corazón los medios internacionales
para seguir matando. De ellos no cabe esperar nada, pero lo que aquí es
de lamentar es que algunos estados musulmanes y árabes toleran o apoyan
—sea cual sea la razón o la intención— estas matanzas con pocos
precedentes, ya sea con el silencio o con una sonrisa de
consentimiento, y esperan que la heroica resistencia de ese pueblo
indefenso se someta a la prepotencia y vileza de los ocupacionistas;
que Dios no haga llegar ese día. Gracias a Dios y a la fe y tenacidad
de la Resistencia y el pueblo de Gaza, sin duda el régimen sionista no
logrará otra cosa que la derrota y la humillación y que finalmente
caerá en el declive. Todos saben que ese régimen carece de futuro y que
su actual actitud es un indicativo de su desesperación para continuar
viviendo en la zona.
Mientras todas las naciones y gentes de bien de todo el mundo se
han levantado profiriendo gritos de condena contra ese régimen ocupador
y sus crímenes y clamando al cielo en apoyo del pueblo oprimido, es de
esperar que usted, rey de Arabia Saudita y administrador y Guardián de
La Meca —alquibla de los musulmanes y santo lugar del Profeta— rompa su
silencio y anuncie explícitamente su postura ante los terribles
sucesos, los flagrantes asesinatos, la matanzas de sus propios hijos y
amados del mundo musulmán en Gaza.
Espero que su posicionamiento convierta en total desesperación el
resto de esperanza que albergan las potencias corruptas por generar
disenso en el frente musulmán.
Pido al Altísimo que triunfen los pueblos nobles y la valiente
Resistencia de Gaza así como la aniquilación de los imperialistas y los
sionistas.
Mahmud Ahmadineyad, presidente de la República Islámica de Irán.