15 junio 2009 - 19:30

El papa Benedicto XVI elogió "la vocación de paz" de Irán, al que califica de "puente entre Medio Oriente y Asia", al recibir este viernes en el Vaticano a los obispos de ese país.

"Irán, puente entre Medio Oriente y Asia subcontinental, no dejará de cumplir su vocación (...) por el bien común y la paz entre las naciones", afirmó el Pontífice al recibir a cuatro obispos de ese país con motivo de la tradicional visita "ad limita" que se realiza cada cuatro años a la Santa Sede.

"Ustedes representan la riqueza y la unidad en la diversidad que existe en el seno de la Iglesia católica, siendo diariamente testigos de ella en la República islámica de Irán", afirmó el Papa.

Según las estadísticas de 2005, Irán cuenta con unos 20.000 católicos, sobre una población de 65 millones de personas, divididos en tres ritos: caldeo, armenio y latino.

Antes de la revolución islámica, en 1979, los católicas eran cerca de 300.000. La emigración y la baja natalidad explicarían en parte su considerable disminución.

En total los cristianos iraníes son 100.000.