En el libro "Veda" de los hindúes que es considerado un Libro Divino dice:
"Después de que el mundo sea destruido aparecerá un rey que será el líder de toda la creación; su nombre es Mansur, él dominará todo el mundo y todos aceptarán su religión, y conocerá a todos los creyentes e incrédulos, y Dios le otorgará todo lo que él le solicita".
Y en la obra de un discípulo de Zoroastro llamado "Yamasb" dice:
"Aparecerá un hombre de las tierras de Arabia, de los descendientes de Hashim, un hombre de cabeza grande, corpulento y largas piernas, que sigue la religión de sus antepasados, se dirigirá a Irán con un gran ejército y lo hará florecer y habitable, y llenará la tierra de justicia, y por esta equidad que implantará, el lobo y la oveja beberán de una misma agua".
En uno de los Libros Sagrados de los zoroástricos dice:
"Entonces vendrá una gran victoria por parte de Izadan (Dios), y serán extinguidos los ahriman (los malos y demonios), y todo el poder de los ahriman se encuentra en la Tierra y no tienen lugar en el Cielo, y después de la victoria de Dios y de terminar con los malos y demonios, el Mundo del Universo llegará a su satisfacción principal, y el hombre a la felicidad".
Y en la Torá en el Génesis (17,20) habla respecto a los doce líderes (Imames) descendientes del Profeta Ismael (P):
"En cuanto a Ismael, también te he escuchado. Yo lo bendeciré y le daré una descendencia muy grande y muy numerosa. Será el padre de doce príncipes y haré de él una gran nación".
Y en el Salmo (37,10) de David está anotado que los hijos de un pueblo solidario y que cree en la promesa de Dios, serán un día los dueños del mundo:
"Pues los malvados serán extirpados y tendrán la tierra los que esperan al Señor… y su herencia será eterna".
Y en el Sagrado Corán está registrado:
"Hemos escrito en los Salmos (de David), después de la Amonestación (la Torá), que la tierra la heredarán Mis siervos justos". (21:105)
Y también el Sagrado Corán dice:
"A quienes de vosotros que crean y obren bien, Dios les ha prometido hacerles sucesores en la Tierra, al igual que a nuestros antecesores había otorgado el califato (la sucesión). Y establecerá con firmeza y para siempre la religión que eligió para ellos y Ha de cambiar su temor en seguridad y tranquilidad, en tal forma que Me servirán sin asociarme nada". (24:55)
Y también dice:
"Y Nosotros deseábamos otorgar un favor a aquellos que fueron considerados débiles (los siervos verdaderos de Dios que se volvieron débiles bajo la opresión de los tiranos) en la Tierra y hacerlos los dirigentes, y hacerlos los herederos". (28:5)
Este tipo de aleyas que fueron mencionadas son testigo de que finalmente la Tierra será tomada por los siervos dignos de Dios, herencia que les será trasmitida, y llegarán a ocupar el puesto de dirigentes y serán líderes de entre los hombres.
El día en que los seres humanos abandonen el sendero verdadero de Dios y caigan en los más profundos precipicios del extravío y la perdición (y en verdad que no falta mucho para que lleguen a lo más profundo del declive), será entonces cuando la conciencia de la humanidad entenderá que por medio de la fuerza y el poder, o por medio de su intelecto, conocimiento, técnica y ciencias materiales no puede instaurar el orden, la equidad y felicidad en todo el mundo, y que no le queda otra alternativa más que fundar sobre los pilares de la fe, la revelación y la aceptación del liderazgo divino aquello que es propicio para ellos mismos, y con el liderazgo del Reformador Divino y mundial se salve del remolino de los peligros y siga el camino de la perfección hasta que sea establecido un gobierno mundial fundado en la equidad y justicia, acompañado por seguridad, placer e intimidad.