Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) — La ocupación militar israelí comenzó a capturar y conservar los cadáveres de los palestinos que asesinaban a principios de los setenta. Desde entonces, centenares de palestinos han sido enterrados en tumbas secretas y numeradas del ejército israelí. Desde entonces, miles de víctimas palestinas de la ocupación han sido objeto de "autopsias". La mayoría de los miembros de la resistencia que fueron asesinados, así como muchos que fueron heridos y se encontraban en algún hospital, fueron secuestrados por los israelíes para realizarles "autopsias". Esta práctica se convirtió en algo menos generalizado cuando se creó la Autoridad Palestina (AP), de forma que las personas asesinadas en áreas controladas por la AP no eran sometidas a "autopsias"; pero esto sigue sucediendo con personas asesinadas o heridas en áreas controladas por los israelíes.La cúpula militar israelí, el Comando Central y el llamado ministerio de "defensa" no pueden ocultar estos hechos bien conocidos: el ejército israelí asesina a personas continuamente y la mayoría son secuestradas para realizarles "autopsias" y, luego, son enterradas en tumbas secretas y numeradas del ejército israelí. Estos hechos no pueden ser ocultados por las extravagantes declaraciones del ministerio israelí de asuntos exteriores, por el terrorista demente y criminal de guerra Ehud Barak y el extremista corrupto Benjamín Netanyahu.En muchos casos, la llamada "administración civil", los jefes militares y los oficiales han devuelto los cuerpos de los palestinos asesinados a sus familiares en mitad de la noche y después de un par de días de "detención" de los cadáveres. Los oficiales suelen llamar a las familias de la víctima después de la medianoche (normalmente, entre la 1 y las 3 de la madrugada), exigiendo que unos pocos familiares, "no más de diez", esperen en la calle para enterrar el cuerpo.La primera condición de la administración "civil" militar suele ser que el entierro tenga lugar inmediatamente después de recibir el cuerpo, en la oscuridad de la noche, por "razones de seguridad". La segunda condición es que las mujeres no tomen parte en el funeral secreto, también por "razones de seguridad" (en realidad, quieren evitar que se escuchen los llantos de las madres, hermanas e hijas afligidas, alertando así al vecindario). Los oficiales israelíes siempre hablan de "razones de seguridad" para justificar y encubrir sus actividades criminales.En estos casos, los oficiales de la administración "civil" militar israelí siguen de cerca a la procesión, conduciendo sus vehículos blindados y esperan a que termine el entierro. Otros vehículos militares vigilan el entierro, siempre listos para disparar al pequeño grupo de participantes en el funeral. Evidentemente, los oficiales siempre aclaran, de forma insistente, que les están haciendo un favor al devolver el cuerpo de su ser querido y permitirles enterrarlo.CUERPOS VACÍOS, RELLENOS DE ALGODÓN¿Cuál es la razón para enterrar a alguien en mitad de la noche, con una compañía de soldados de las fuerzas armadas israelíes y oficiales de la administración "civil" militar vigilando la procesión? Si el entierro fuera normal y los órganos de las víctimas no hubieran sido robados, ¿por qué deberían enterrarlos en la oscuridad de la noche? Las familias de las víctimas saben que están recibiendo cuerpos vacíos, rellenos de algodón.En los últimos días de la primera intifada, después del inicio de las llamadas negociaciones de paz de Oslo, el cuñado de uno de mis tíos paternos fue asesinado por los israelíes en el puesto de control de Kalandia. El cuerpo fue devuelto a su familia relleno de algodón algunos días después del incidente. Monzer Nayi Rashid Abdulá era un pequeño empresario del transporte y no estaba implicado en actividades políticas de ninguna clase. Fue asesinado el 14 de abril de 1991, dos días antes de Eid Al-Adha, una festividad comparable con las navidades. Como consecuencia de su, hasta la fecha, asesinato impune por parte de los soldados del puesto de control, su esposa e hijos pasaron a depender de organizaciones benéficas.El trastornado criminal de guerra Ehud Barak y su estado "corrupto" debería dejar de negar lo que el periodista sueco Donald Boström ha escrito en Aftonbladet. Yo, personalmente, he sido testigo de cómo soldados israelíes y vehículos militares secuestraban cuerpos de palestinos muertos de las salas de urgencia de los hospitales. En otros casos, he visto a soldados siguiendo a los palestinos hasta el cementerio para, acto seguido, robar el cadáver de manos de los familiares antes del entierro. Esta práctica abyecta se extendió tanto que muchas personas empezaron a enterrar los cuerpos de los asesinados en su casa, en el huerto, debajo del edificio o de los árboles, en lugar de esperar que llegara la ambulancia para llevarlos al hospital.Cuando los israelíes asesinaban o herían gravemente a algunos palestinos en las manifestaciones, se llevaban los cuerpos, o si las ambulancias palestinas los trasladaban a algún hospital, rodeaban este con sus vehículos. Finalmente, los manifestantes empezaron a llevar a las personas asesinadas o heridas directamente a sus familias. Todo el mundo en Palestina sabe que los soldados israelíes rodean los hospitales con el fin de secuestrar los cuerpos. Lo más desagradable que he visto ha sido a los soldados criminales de Barak y Netanyahu seguir procesiones fúnebres palestinas hasta los cementerios para secuestrar los cuerpos.El robo de órganos de los cadáveres de palestinos es algo conocido por todo el mundo en Palestina. Informé en varias ocasiones sobre este crimen. En muchos casos, mis reportajes fueron rechazados por la censura militar de la ocupación. Estos reportajes están, en estos momentos, almacenados en la oficina de la censura militar israelí de Bet Agron, en la Jerusalén ocupada.El criminal "estado de Israel" ha estado robando los órganos de los palestinos que fueron secuestrados por el ejército de ocupación de las salas de urgencias de los hospitales palestinos de Hebrón, Nablus, Ramala, Yenín y otras partes de Cisjordania y Gaza, y los trasladaba al hospital israelí de Abu Kabir de Tel Aviv. Las familias de las víctimas conocen a los oficiales israelíes de la llamada "administración civil" que han estado encubriendo este crimen. Todo el mundo conocía al capitán Eyan, al coronel Fuad Hahul, al coronel Amnon Cohen (ahora jefe del departamento de infraestructuras de la administración "civil" de la Palestina ocupada), a Rafi Geoli, "Alex" y muchos otros oficiales cuyos nombres no conozco, pero que estaban siempre presentes.Todo el mundo conocía a los jefes militares, como el general de brigada, en la reserva, Gadi Zohar (exjefe de la administración civil y oficial de los servicios de inteligencia de las fuerzas armadas durante 30 años), el general de brigada, en la reserva, David Shafi (exjefe de la administración civil), el mayor general Gadi Shamni (exbrigada del ejército en Hebrón y actual jefe del comando central), el coronel Baruch Goldstein (antiguo miembro de la administración "civil" del ejército en Hebrón y actualmente en la municipalidad de Jerusalén), el teniente coronel Baruch Nagar (exjefe de la administración civil y actual director de la administración de aguas para Cisjordania y Gaza), el coronel Yigal Sharon (exbrigada de Hebrón y en la actualidad vendedor de café), el general de brigada, en la reserva, Dov Sedaka (exjefe de la administración civil y en la actualidad jefe del comité directivo de la presidencia sionista), el mayor general Matan Vinai, el general de brigada Noam Tivon, el coronel Yehuda Fuchs, el teniente coronel Udi Ben Muha, el jefe militar de Hebrón y otros. Y todo el mundo sabía que estas personas estaban implicadas en el robo de los órganos de sus víctimas.El capitán Eyal, el coronel Fuad Hahul, el coronel Amnon Cohen, Rafi Geoli y muchos de los mencionados en el párrafo anterior eran los que llamaban a las familias de los palestinos muertos. Estos criminales decían a las familias palestinas que "habían trabajado mucho para poder entregarles los cuerpos de sus familiares que se encontraban en dependencias militares", sugiriendo que era un favor y que los jefes militares Shamni, Goldstein, Nagar y otros habían ordenado que los cuerpos fueran enterrados por la noche y que "no más de diez personas" podían asistir al funeral.A menudo, los familiares de las personas asesinadas lloraban y gritaban cuando recibían los cuerpos vacíos y rellenos de algodón. Los oficiales y los soldados israelíes les obligaban a callarse.Toda esta actividad criminal no solo es una clara violación de los derechos humanos y un horrendo crimen contra la humanidad, sino también una falta de respeto a la santidad de la vida, que solo puede explicarse por las deficiencias mentales de sus perpetradores.Si Israel no hubiera robado los órganos de los palestinos asesinados, si Israel no quisiera encubrir sus crímenes inhumanos y si Israel respetara las convenciones de Ginebra y otras leyes humanitarias, para tiempos de paz y de guerra, entonces Israel no habría secuestrado y trasladado al "hospital" Abu Kabir de Tel Aviv a cientos, quizá miles, de cadáveres de palestinos que fueron asesinados cuando participaban en manifestaciones por la paz en las ciudades de Cisjordania.Si no fuera verdad que los israelíes están traficando con los órganos de los palestinos asesinados, ¿por qué se trasladan los cuerpos masacrados al hospital de Abu Kabir? Las causas de las muertes eran conocidas. Las víctimas habían recibido disparos en la cabeza o en el pecho por parte de francotiradores israelíes.Después de todo el escándalo y lamentaciones de los israelíes por el artículo del periódico sueco, permanece el hecho de que cientos, quizá miles, de cadáveres e incluso personas heridas fueron trasladados al centro de autopsias de Abu Kabir y eran devueltos a sus familias rellenos de algodón. Cientos de víctimas que fueron enterradas en la oscuridad de la noche por sus familias y centenares, quizá miles, de cuerpos que Israel conserva en tumbas secretas y numeradas.Durante la primera intifada y el denominado proceso de paz, he sido personalmente testigo de cómo soldados israelíes secuestraban cadáveres y palestinos gravemente heridos en los servicios de urgencias del hospital Princesa Alia de Hebrón. Algunos años más tarde, también he sido testigo de cómo soldados israelíes secuestraban cuerpos de palestinos muertos en el entonces nuevo hospital Al-Ahli: todo el área era declarada zona militar, el hospital era rodeado e invadido por los soldados, nadie podía moverse dentro del edificio. Su destino: Abu Kabir.Tomando en consideración estos hechos, que es todo lo que conozco, y que incluso Israel reconoce quiénes son los miembros de la mafia de ladrones de órganos, las únicas conclusiones posibles son:Todos los oficiales israelíes y personal civil de la denominada administración civil que sirvieron en Cisjordania desde los primeros años setenta estuvieron implicados, como encubridores al menos, en el robo de órganos de los palestinos, tal vez actuando en connivencia, pero más probablemente participando en el crimen organizado por dinero.Todos los médicos israelíes y personal que trabajaba en Abu Kabir desde los primeros años setenta estuvieron implicados en el robo y venta de órganos de los palestinos.Todos los francotiradores del ejército hebreo y otros soldados que dispararon contra los palestinos —y extranjeros— en manifestaciones pacíficas están y estuvieron implicados en la mafia que roba y vende órganos de los palestinos asesinados, recibiendo algunos de ellos dinero a cambio.El estado mayor del ejército israelí y la mayoría de los oficiales de la cadena de mando, si no todos, saben lo que está pasando y son cómplices del robo de órganos de los palestinos que asesinan, ofreciendo planificación y logística para la comisión de los crímenes, así como haciendo que las familias de las víctimas permanezcan en silencio. Todo el estado israelí y la nación israelí que acepta la continuada ocupación militar son responsables de crímenes contra la humanidad.La mayoría del establishment médico israelí, si no todo él, sabe lo que está pasando y mantiene silencio porque obtiene dinero o es recompensada de otras formas por su complicidad con estos crímenes. Esto está confirmado por las repetidas denuncias de médicos de otros países por el hecho de que Israel es una de las pocas jurisdicciones que no prohíben el comercio con órganos y otras partes del cuerpo humano.El ministerio de salud israelí está plenamente informado de lo que está pasando. Esto está confirmado por las informaciones ofrecidas por los traficantes de órganos detenidos en Brasil y Sudáfrica en 2003, según las cuales "personas del gobierno israelí" les habían proporcionado "contactos comerciales" y el gobierno de Israel financiaba trasplantes de órganos.Creo que el gobierno israelí y todas las personas sospechosas de estar implicadas tienen algunas preguntas difíciles de responder, en lugar de quejarse por el reportaje del periódico sueco, que habla de un solo caso entre miles:¿Dónde están los cuerpos de los dos hermanos Imad y Adel Awad Allah, de Al-Bireh, en el distrito de Ramala, que fueron asesinados el 10 de septiembre de 1998 en la finca de Akram Maswadeh, cerca de Hebrón?¿Dónde están los cuerpos de Hani Ahmed Jarbush y Adel Mohamed Hadaideh, que fueron asesinados el 6 de junio de 2003 en Ateel, una ciudad al norte de Tulkarem, en Cisjordania?¿Dónde está el cuerpo de Sarhan Borhan, que fue asesinado el 4 de octubre de 2003 en el campamento de refugiados de Tulkarem?¿Dónde está el cuerpo de Hasan Isa Abas, que fue asesinado el 9 de octubre de 1994 en Jerusalén?¿Dónde está el cuerpo de Hisham Hamad, que fue asesinado en Gaza el 11 de noviembre de 1993?¿Dónde está el cuerpo de Salah Yad Allah Salem, que fue asesinado el 14 de octubre de 1994?¿Dónde están los cuerpos de los dos ciudadanos japoneses que fueron asesinados en 1972?¿Puede probar Israel que los órganos de estas personas, y el de cientos, quizá miles, de palestinos que fueron enterrados en tumbas numeradas del ejército israelí, no fueron robados?¿Por qué entierra Israel a las víctimas de la ocupación en tumbas numeradas y secretas si no es porque sus órganos han sido robados?Conozco de antemano la respuesta de los sofistas criminales de Israel: dirán que todas estas personas enterradas en sus tumbas numeradas eran "terroristas o personas desconocidas". Pero yo digo que esto es MENTIRA y propaganda que Israel suele emplear para encubrir sus crímenes. Muchas personas que fueron enterradas en estas tumbas no eran "terroristas" sino miembros de la resistencia legítima, muchos de los cuales eran manifestantes pacíficos y ninguno de ellos eran "desconocidos". La única cosa desconocida o silenciada hasta ahora es que los israelíes son asesinos, ladrones de órganos, un estado ocupante criminal que comete toda clase de crímenes contra la humanidad por diversión y dinero.Otro asunto del que los israelíes tienen que dar explicaciones es la historia de tres adolescentes de Gaza. En la tarde del domingo 30 de diciembre de 2001, las fuerzas israelíes de ocupación dispararon varios proye
AL QUDS, Palestina ocupada. (ABNA) — Independientemente del artículo recientemente publicado por el periodista sueco Donald Boström sobre los asesinatos de palestinos cometidos por los israelíes con el fin de extraerles los órganos para su venta posterior e independientemente, también, de las reacciones histéricas y los desmentidos de los israelíes, les quiero presentar lo que yo vi, observé y escuché durante mis 22 años de trabajo periodístico en Cisjordania y Gaza, bajo la ocupación militar israelí. Mi experiencia personal confirma lo que escribió el Sr. Boström: aunque no conozco el caso particular que él describe, encaja con lo que los israelíes hacen continuamente en Palestina, con lo que es "normal" desde principios de los años setenta.