28 enero 2011 - 20:30

EL CAIRO, Egipto. -ABNA-, Un demacrado y sombrío Mubarak llamó a las protestas antigubernamentales, como "parte de un gran plan para sacudir la estabilidad y destruir la legitimidad de su sistema político".

Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA). El dictador egipcio que gobierna el país desde 1981 dijo esta noche que no permitirá protestas ni ningún tipo de manifestación masiva que afecten el orden y estabilidad del país.

El octogenario dictador egipcio ha disuelto su gobierno, diciendo que lo reemplazará por uno nuevo el sábado.

"He pedido al gobierno que dimita y mañana habrá un nuevo gobierno", dijo Hosni Mubarak en un discurso pronunciado a la nación la noche del viernes tras cuatro días de mortales protestas.

El octogenario líder egipcio que gobierna con mano dura este país desde hace 30 años, dijo que el cambio no se puede lograr a través del caos, si no a través del diálogo.

Diciendo que entiende que el pueblo de Egipto quiere que él enfrente la pobreza, el desempleo y las reformas democráticas, se comprometió a avanzar en reformas sociales, económicas y políticas.

"No vamos a dar marcha atrás a las reformas. Continuaremos con nuevas medidas que garanticen la independencia del poder judicial y sus resoluciones, y más libertad para los ciudadanos", dijo Mubarak.

Según informan periódicos locales egipcios, después de la oración comunitaria del viernes han sido arrestados por la policía los principales lideres de la oposición, entre ellos el premio nóbel de la paz, Mohammed al-Baradei y el líder del partido de la oposición egipcia Osama al-Ghazzali.

Mubarak dijo que las medidas se tomarán para "contener el desempleo, mejorar los niveles de vida y los servicios y ayudar a los más pobres", sin mencionar ninguna respuesta a las demandas sobre los derechos humanos, violados sistemáticamente durante su régimen.

"No es suficiente"

Sus palabras, sin embargo, son probablemente interpretadas como un intento de aferrarse al poder en lugar de tomar medidas concretas para resolver algunos de los problemas más apremiantes que enfrentan muchos egipcios.

Según fuentes informadas muchos egipcios respondieron a Mubarak que modificar el gabinete no es suficiente.

En última instancia el poder en Egipto, recae en el presidente. Han dicho.

Sobre el papel , tienen un parlamento independiente y un poder judicial tambien independiente, pero todos los egipcios dicen que al final del día, el poder está concentrado en las manos del presidente.

Muy pocas instituciones pueden desafiar su autoridad pero el cambio de gabinete no vá a terminar con las demandas de la gente.

Un demacrado y sombrío Mubarak llamó a las protestas antigubernamentales, como "parte de un gran plan para sacudir la estabilidad y destruir la legitimidad de su sistema político".

Tambien defendió la represión de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes, diciendo que les había dado instrucciones de reprimir las protestas populares hasta restablecer el orden.

Un saldo de 29 muertos y miles de heridos es el resultado parcial de 4 días de brutal represión policial y militar contra los manifestantes egipcios.

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