ALGUNAS TRADICIONES SOBRE EL IMAM AL-YAWAD (P)
1) Muhammad Ibn ‘Alí al Hashimi, un miembro de la familia abbásida, cuenta que un día fue a visitar al Imam Al-Yawad (P). Como la noche anterior le había dado un medicamento a causa de un problema que tenía, Al Hashimi no había podido beber nada desde entonces, y estaba muy sediento, pero no le pidió agua al Imam por temor a que estuviese envenenada. El Imam lo miró y le dijo: "Noto que estás muy sediento", y ordenó que trajeran agua. Cuando el sirviente la trajo, el Imam miró a Al Hashimi, sonrió y primero bebió él mismo del agua para demostrarle que no tenía nada. Luego se la ofreció sonriendo. Al Hashimi luego de esta reunión, reportó: "¡Por Dios! Creo que Abu Ya’far Al-Yawad tenía el conocimiento de lo que los hombres ocultan en sus almas, tal como dicen los rafiditas (los shiitas)".
2) Dawud Ibn Al Qasim Al Ya’fari, un descendiente de Ya’far Ibn Abi Talib, el hermano del Imam ‘Alí (P), que fue seguidor de los Imames Al-Yawad, Al Hadi y Al Askari (P), reporta que en cierta ocasión tenía guardados tres objetos de diferentes dueños y que había perdido los nombres que indicaban a quién pertenecía cada uno. Fue a verlo al Imam Al-Yawad (P) y él le indicó a quién pertenecía cada elemento con exactitud. Luego el Imam le entregó 300 dinares para que se los lleve a uno de sus tíos y le dijo: "El te pedirá que le indiques algún artesano que repare muebles. Entonces señálale a alguien". Cuando él le llevó los 300 dinares al hombre que el Imam le había indicado, éste le pidió que le mostrase algún artesano que repare muebles, tal como Al-Yawad (P) había dicho. También informó que en cierta ocasión un camellero le pidió que consultase al Imam Al-Yawad sobre la conveniencia de asociarse con determinada persona. El fue a ver al Imam y lo encontró comiendo con visitas, por lo que no quiso hablarle en público. El Imam Al-Yawad le dijo: "¡Oh, Abu Hashim, siéntate y come!" Luego llamó a su sirviente y le dijo: "Ve a ver al camellero que nos envió a Abu Hashim y dile que siga adelante con su asunto". * * *
ALGUNAS DE SUS SABIAS PALABRAS
Un hombre se dirigió hacia el Imam y le dijo: "¡Oh, hijo del Mensajero de Dios! Dame un consejo". El Imam inquirió: "¿Lo aceptarás?" El hombre dijo: "Sí" Entonces el Imam le aconsejó: "Apóyate en la paciencia, adopta la pobreza, abandona los apetitos y oponte a los deseos. Debes saber que tú no estás fuera de la Observación Divina. Por lo tanto, vigila tu estado".* * *"Quien escucha a un disertante, ciertamente lo adora. Si el disertante proviene de Dios, entonces adora a Dios, y si fuese de parte del demonio, adora al demonio".* * *"El creyente requiere de tres cualidades: el éxito proveniente de Dios; ser consejero de sí mismo, y aceptar el consejo de quien lo aconseja bien".* * *"Quien confía en Dios recibe alegría. Quien se encomienda a Dios, El le es suficiente en sus asuntos. La confianza en Dios es una fortaleza en la cual sólo se fortifica el creyente fiel. El encomendarse a Dios es la salvación de todo mal y el refugio contra todo enemigo. La religión es un honor, el conocimiento es un tesoro y el silencio es luz".* * *"Aquel que te oculta el buen camino por buscar tu complacencia, obra como enemigo en tu contra".* * *"Quien no conoce el comienzo de un asunto, es abrumado por las consecuencias".* * *"... Dios, Poderoso y Majestuoso, Ha establecido en cada una de las comunidades de los Mensajeros, algunos sabios que convocan hacia la dirección correcta a quien se halla desviado. Poned vuestras esperanzas en ellos en los tiempos de desgracia. Ellos responden al llamado de Dios e invitan a la gente hacia Dios. ¡Conócelos, la Misericordia de Dios sea sobre ti! Pues ellos son de una categoría elevada, a pesar de que su situación en este mundo sea insignificante. Ellos vivifican a los muertos a través del Libro de Dios y otorgan visión a los ciegos por medio de la luz de Dios. ¡Cuántos exterminados por el demonio han sido resucitados por ellos! ¡Cuántos perdidos descarriados han sido encaminados por ellos! Sacrifican su sangre a fin de impedir la aniquilación de los siervos. Sus huellas resultan beneficiosas para la gente, en tanto que las huellas de la gente les son perjudiciales..."