14 septiembre 2012 - 19:30

TEHERÁN, Irán. (ABNA) — El reciente sacrilegio del Islam y de su Profeta significa que los países occidentales permiten el insulto a la religión y al Profeta de una cuarta parte de la población mundial, mientras prohiben y encarcelan a cualquier persona que quiera cuestionar o estudiar la veracidad del holocausto. ¿Por qué?.

Agencia de Noticias de Ahlul Bait (ABNA) — La indignación está creciendo en todo el mundo musulmán sobre la película de cinco millones de dólares que ha sido financiada por más de 100 judíos-sionistas y dirigida por un ciudadano estadounidense-israelí.

La película llamada "Inocencia de los musulmanes", ha sido producida por un hombre llamado Sam Bacile, quien dijo en los medios de comunicación estadounidenses-israelíes que vivía en California. Un trailer de la película ha sido subido por YouTube.

Todo esto significa que cualquiera puede insultar al Profeta de Dios y a los másrespetados valores de más de 1,5 billones de musulmanes en el mundo musulmán, donde incluso la realización de un estudio científico del Holocausto está prohibido, y si lo hace, se le encarcelará durante años.

Después de la revolución francesa, el laicisismo se convirtió en un pilar de la democracia occidental al prohibir cualquier interferencia de la religión en los asuntos legales y gubernamentales, pero ahora el llamado holocausto judío se ha convertido en un tabú en los mismos estados europeos, cuya negación y/o cuestionamiento es considerado un delito.

El tabú hecho por el hombre ha dañado al mundo occidental en una manera tan profunda y fuerte como la Iglesia en la Edad Media no lo pudo hacer.

Además del régimen sionista, un número de 16 países occidentales han prohibido abiertamente discutir sobre el holocausto. Estos países son Austria, Bélgica, Canadá, República Checa, Francia, Alemania, Hungría, Liechtenstein, Lituania, Luxemburgo, Holanda, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia y Suiza.

El número de estos estados aumenta a medida que las normas sobre racismo de los 27 estados miembros de la Unión Europea también advierten contra el cuestionamiento y la negación del holocausto judío.

En Hungría, una ley de febrero de 2010 dice que no respetar el holocausto debería ser castigado con tres años de prisión.

En Austria, nadie puede negar el llamado holocausto judío o por el contrario recibirá de uno a 10 años de prisión. La pena puede ser aumentada a 20 años, si su acción en ese sentido se considera como algo "peligroso".

En Bélgica, tal negación sería condenada a una pena de 8 días a un año y medio, y a una multa de 5.000 francos. En la República Checa es de 6 meses a tres años y lo mismo en otros países occidentales.

Muchos han sido juzgados pro cuestionar el holocausto, pero tal vez la prueba más terrible es el juicio pertinente al fallecido Profesor Roger Garaudy, cuyo juicio rememoró el de Galileo.

Si los estados occidentales creen en el Positivismo que llama a las áreas religiosas y metafísicas más allá de la ciencia que deben mantenerse lejos, ¿por qué el Holocausto judío es visto como un tabú religioso que no puede pasar por debajo de cualquier cuestionamiento o estudio por cualquier persona y siempre se debe dar por sentado?  

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